«Perucho» y Craviotto se cuelgan la medalla de oro

Los campeones olímpicos del 2008 vencen en Mersin

«Perucho» y Craviotto -a la derecha- posan con el oro de Mersin.
«Perucho» y Craviotto -a la derecha- posan con el oro de Mersin.
La Voz

Es una de las parejas que figura con letras doradas en la historia del piragüismo español. El catalán Saúl Craviotto y el gallego Carlos Pérez Rial Perucho, campeones olímpico en el K2-200 en los Juegos de Pekín, lograron una nueve medalla de oro que añadir a su palmarés. En esta ocasión, su triunfo fue en los Juegos Mediterráneos que se están disputando en Mersin.

La victoria demuestra que a este dúo no se le ha olvidado competir al máximo nivel, pese a que Carlos Pérez hubiese aflojado su ritmo de preparación después de que se quedase fuera de los Juegos de los Juegos de Londres, que se disputaron el año pasado en Londres. Su ausencia en la cita británica estuvo plagada de mala suerte. En la prueba decisiva habían realizado una primera eliminatoria muy rápida en unas condiciones de la lámina de agua muy complicadas. Una ola los dejó clavados en la final y con ese tropiezo se esfumaron todas sus opciones de reeditar la gloria que habían alcanzado cuatro años antes.

Este primer puesto de Mersin les sirve al menos para volver a disfrutar del éxito.

Galicia se estrena en Poznan

El piragüismo gallego también tuvo grandes noticias al norte del viejo continente. En el Campeonato de Europa Júnior y Sub 23 que desde el jueves y hasta hoy se disputa en aguas de Poznan. Polonia. Allí España estrenó ayer su medallero en la primera de las dos jornadas con títulos en juego. Tres preseas cayeron para los hispanos, representados en doce finales. Y dos de ellas, con nombres y apellidos de Galicia. Ambas en categoría Sub 23.

En el K-4 1.000 Óscar Carrera y Rubén Millán, del Káyak Tudense, y Rodrigo Germade, del Aldán, se hicieron junto a Íñigo Peña con la plata con un tiempo de 2.53.865. A un segundo de la embarcación eslovaca, que se llevó el triunfo con 2.52.813. El K-4 ruso cerró el podio en 2.54.821.

Eso fue de mañana. A primera hora de la tarde el vilagarciano del Breogán do Grove Diego Romero, séptimo en la reciente final del Europeo Absolouto se colgó el bronce en la final del C-1 1.000. Lo hizo con esa táctica que tan buenos réditos le ha dado al pentamedallista olímpico David Cal. Ir de más a menos, cubriendo el primer 250 noveno y último, para comenzar a ascender en el 500 hasta el séptimo puesto, situarse quinto a falta del último cuarto de carrera y echar el resto para meterle el miedo en el cuerpo al subcampeón, el bielorruso Maksim Piatrou (3.55.700) y superar con 3.57.092 a los tres rivales que entraron por detrás en un intervalo de 0.6 segundos. El checo Martin Fuksa firmó el doblete europeo Absoluto y Sub 23 con 3.54.960.

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