La maldita rodilla


Redacción / La Voz

Cayó Nadal, y creo que en gran parte perdió motivado por sus molestias de rodilla. El partido parece absolutamente condicionado por sus molestias físicas. Más que un problema de adaptación a la hierba, por la falta de torneos previos con la que llegó a Londres, el estado de su articulación le impide jugar al nivel mínimo al que está acostumbrado. Compite tan mermado por esos factores que, aunque juegue al 50%, cualquier rival de este nivel, con la competitividad de hoy en día, encuentra la forma de superarle.

Nadal sirvió de forma pobre e hizo varias cosas mal ante Darcis. Pero el análisis parte del lastre físico que le impide estar en condiciones de ejecutar los golpes. El mallorquín no llegó cómodo, sin los apoyos precisos, y eso condiciona hasta la mente del más fuerte. Solo él aguanta esta clase de partidos con esa actitud, sin signos de desesperación. Y la situación lo posibilitaba ante un jugador tan inferior como Darcis -con todo el mérito que le corresponde, porque jugó bien-.

«Se puede sufrir si estás en las rondas finales, ahí sí te puedes infiltrar, pero jugar infiltrado desde el principio no es una buena decisión», comentó Nadal hace unos días. Lo sospechábamos. De un tiempo a esta parte, viene sufriendo en las primeras rondas, hasta que en los partidos decisivos puede mitigar, anestesiado, ese dolor. En ese sentido, la rodilla estaría bajo mínimos para competir al más alto nivel en un campeonato de tenis, en el que no cabe esconderse. Plantado en cuartos, surge el verdadero Rafa. Así pareció ir la gira de tierra. Pero en hierba se nota muchísimo más ese hándicap porque no se dan las condiciones para poder ejecutar los golpes de manera correcta y cómoda, al carecer de apoyos adecuados.

Votación
5 votos

La maldita rodilla