La crisis deja en tierra al Muros

Jose Manuel Jamardo Castro
J. m. jamardo RIBEIRA / LA VOZ

DEPORTES

Los remeros muradanos participaron este año en una prueba amistosa en Cabo de Cruz con una embarcación prestada por Tirán.
Los remeros muradanos participaron este año en una prueba amistosa en Cabo de Cruz con una embarcación prestada por Tirán.

El club se retira de la liga gallega por falta de apoyo económico

22 jun 2013 . Actualizado a las 14:10 h.

El dinero mueve el mundo. O eso es lo que dicen. Y debe ser cierto porque también mueve el mundo de las traineras. Precisamente eso lo que le pasa este año al Club de Remo Muros. No hay dinero, no habrá trainera en el mar. Los directivos de la entidad deportiva estaban muy ilusionados con la posibilidad de volver a la competición. Al final, tuvieron que desistir y, una temporada más, su barco quedará en tierra y verán las regatas desde el muelle. Un varapalo por cuestiones económicas.

Juan García, presidente del club, se lamentaba de la situación, pero «non tivemos máis remedio que retirarnos da competición». La embarcación muradana iba a salir en la LGT B, que precisamente comienza en julio. Estaban todos muy entusiasmados, pero la cruda realidad de la crisis económica acabó con sus ilusiones.

La trainera de Muros llevaba tres años sin salir. La última vez que participó en una competición oficial fue en el 2010. Lo hicieron compartiendo bancada con el Náutico de Vigo para completar entre los dos la tripulación, pues no había remeros suficientes. La experiencia fue muy positiva, pero la temporada siguiente ya se quedaron en casa.

Entrenamientos

El presidente y el preparador, Dani Canosa, pusieron en marcha un nuevo proyecto esta temporada. En octubre comenzaron a entrenar y tenían un grupo de 25 personas que estaban dispuestas a embarcarse en esta nueva singladura.

Incluso acudieron a dos pruebas amistosas. Una en Vilaxoán, donde tomaron la salida con su vieja trainera y otra en Cabo de Cruz, donde bogaron con un barco que les prestó Tirán.

El apartado deportivo iba viento en popa. Los primeros contactos económicos también. El Concello de Muros estaba dispuesto a aportar la mitad del presupuesto, unos 6.000 euros, que se destinarían a la bandera que se disputaría en la localidad. Solo faltaba otra mitad.

Y ahí comenzó el calvario de la directiva. Los patrocinadores no se decidían y con el paso de las semanas nadie quiso arrimar el hombro.

La intención del club era salir con lo mínimo y ahorrando todo lo que pudiesen. Sin embargo, tal y como está el panorama la ayuda privada no apareció por ningún lado y así es imposible hacer frente a los gastos.