No es posible ver el futuro

DEPORTES

13 may 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Transcurridas 24 horas desde el final del Valladolid-Deportivo no resulta posible hacer cálculos razonables que ayuden a ver (?) el futuro que espera al Deportivo. La imparcialidad no existe en el fútbol, donde se menciona cuando el marcador terminó siendo favorable. Si resultó adverso, seguro que se encuentran motivos para acusar al árbitro. Por ejemplo, en el gol anulado al equipo coruñés, cuando los hombres de Fernando Vázquez dominaban al adversario y estaban volcados sobre el área vallisoletana. Surgió el gol que todos consideramos el empate (todos, incluidos los vallisoletanos y supongo que Djukic) pero apareció el juez de línea con la bandera levantada indicando orsay de Oliveira. Apenas hubo tiempo para más.

El tiempo que hubo antes, creo que el Deportivo no lo aprovechó como era debido, hasta el punto de que en otros medios se le califica de equipo apático, quizá por falta de ambición en su ataque debido a la escasa movilidad de Bruno Gama y Riki. Hay que señalar que si se monta un sistema eficaz en defensa, al mismo tiempo se debilita el ataque. Cierto, pero en estas decisiones siempre queda una vía estudiada para penetrar en campo adversario, recurso que los de Fernando Vázquez no acertaron a utilizar.

También el azar juega bazas decisivas en el desenlace de los partidos como, en esta ocasión, resultó el taconazo de Guerra. Un gol que a los más veteranos nos recordó a Di Stéfano, autor de varios así, de tacón, con rapidez y picardía, pero que al deportivismo le sentó como un derechazo en el mentón.