El juego corto marca la diferencia

Woods retoma su dominio en el golf alrededor del «green» y con el «putt»

Tiger Woods ayer, al inicio de su cuarta vuelta en el Bay Hill Club de Orlando.
Tiger Woods ayer, al inicio de su cuarta vuelta en el Bay Hill Club de Orlando.

Tiger Woods recupera su mejor nivel. Vuelve a ganar y hoy busca recuperar el número uno mundial a costa de Rory McIlroy. Pega ahora la bola de una forma como no lo hacía antes. La lanza de izquierda a derecha, una bola abierta, y siempre insiste sobre lo mismo. Creo que un jugador de su nivel no debe moverla solo de una forma, sino con variedad, buscando golpes diferentes según las circunstancias. Pero en esta nueva reacción no lo sostiene la potencia, como puede creer la gente, sino su excepcional juego corto y el putt. En esos aspectos se está comportando como en sus mejores tiempos. Esos detalles, día tras día, resultan una ventaja muy grande. Porque en el juego largo, con toda honestidad, le he visto mejor en otras épocas.

Tiger rehace ahora su vida tras el shock que vivió con su separación en el 2009. En el golf la vida personal influye en el jugador. Lo que le ocurrió fue muy fuerte para él y para el deporte en general. Al margen del juego, le influye esa estabilidad que parece que ha recobrado con una nueva pareja. Esos detalles se le ven en el campo. Se le nota disfrutando. Eso en el golf es fundamental. Le pasó a otros jugadores también. La estabilidad personal se refleja en el rendimiento.

¿Va a ser ahora Tiger más fuerte todavía que antes de su ruptura? No tiene por qué serlo en la parte competitiva, pero sí le hará bien en la deportiva. Es decir, probablemente parezca más cercano, como alguien que superó una prueba muy dura y salió adelante. Vivencias así te dan una perspectiva frente a la vida muy diferente, con más poso.

Tiger lleva cinco torneos y ganó dos. El dato habla por sí mismo. Pero el sábado, por ejemplo, cogió pocas calles y aún así hizo seis golpes bajo par. El motivo, su extraordinario juego corto. En el Cadillac Championship, en el Doral, un campo muy abierto, falló muchas calles. En ese sentido, el Masters, su próximo gran reto, pues encierra el desafío de volver a ganar un grande, será más delicado. Augusta resulta más exigente desde el tee de salida. Si mejora en ese aspecto y sigue pateando así, puede ganar allí.

En Augusta se necesita pegarle recto a la bola, y en muchos casos, de derecha a izquierda, la tendencia contraria de Woods. Así que tendrá que variar algo su juego en el primer grande del año, del 11 al 14 de abril.

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