Super Bowl 2013: Un espectáculo comercial más allá del deporte

La televisión estadounidense puede facturar más de 250 millones de dólares en publicidad

Super Bowl 2013: Todo preparado en Nueva Orleáns

Como cada febrero la Super Bowl trasciende a su propia esencia deportiva para convertirse en el mayor escaparate televisivo del año. Más allá de quién será el vencedor entre Baltimore Ravens y San Francisco 49ers, para muchos espectadores lo emocionante de la final de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) ocurre en los descansos. Más de 111 millones de personas contemplaron en directo en el 2012 la victoria de los Giants de Nueva York contra los Patriots de New England, una cifra récord que demuestra el interés que genera uno de los grandes eventos del año en Estados Unidos y su valor como plataforma comercial.

Cada edición de la Super Bowl las marcas se disputan los minutos de oro publicitarios para promocionar sus productos, un fenómeno que lejos de repeler a las audiencias, ha evolucionado hasta ser un espectáculo en sí mismo, una final paralela en la que está en juego el título del mejor anuncio y en la que el público y los críticos ejercen de jurado. El domingo, sobre el césped del estadio Mercedes-Benz Superdome de Nueva Orleans, los Ravens y los 49ers pelearán por la corona de campeón del Super Bowl XLVII. En las pantallas, Budweiser, Axe, Toyota y Coca-Cola, entre más de una treintena de compañías, se verán las caras en los tiempos muertos.

Según la revista especializada en marketing Advertisting Age, CBS, cadena que emitirá el choque, ha vendido cada bloque de treinta segundos de publicidad entre 3,7 y 3,8 millones de dólares, más de lo conseguido por NBC en el 2012, 3,5 millones de dólares por anuncio. NBC facturó 250 millones de dólares por los 45 minutos de anuncios emitidos durante el partido.

Las promociones de Doritos, M&M y Chrysler fueron las más aplaudidas en el año pasado en las redes sociales y las tres compañías repiten en esta edición. Doritos nuevamente mostrará un anuncio elegido en un concurso votado por los internautas, mientras que M&M y Chrysler, que en el 2012 contó con la participación de Clint Eastwood en una publicidad patriota, esconden sus bazas creativas como si de un estreno de cine se tratara.

Ese secretismo no es la nota dominante en la Super Bowl, muchas otras empresas han preferido ir desvelando ya sus respectivos anuncios en internet durante los últimos días. Los famosos están asegurados también en esta edición empezando por el musculoso actor Dwayne Johnson que hará campaña a favor del consumo de leche, el cantante surcoreano Psy que se encargará de promocionar una marca de pistachos y el actor Willem Dafoe contratado por Mercedes junto con el cantante Usher. En esa lista de rostros conocidos están incluidos los actores de comedia Amy Poehler (Parks and Recreation), Tracy Morgan (30 Rock) y Kaley Cuoco (The Big Bang Theory), y la modelo Bar Refaeli.

Las cervezas de Budweiser serán las más insistentes a lo largo del encuentro, como es tradición, con cuatro minutos y medio de anuncios y entre los debutantes estarán el fabricante del teléfono BlackBerry, RIM, que confía en deslumbrar con la publicidad de su nuevo dispositivo. Por temáticas, los coches llevan la delantera; Hyundai, Kia, Lincoln (Ford), Mercedes, Toyota y Volkswagen tendrán su momento de gloria.

Tampoco faltarán en la Super Bowl los adelantos de algunas de las superproducciones que tratarán de reventar la taquilla este año, especialmente a partir del verano.

En los intermedios de la Super Bowl, Paramount dejará ver parte de la secuela Star Trek Into the Darkness, Universal apretará el acelerador con una previa de The Fast and the Furious 6 y Disney se sacará de la chistera al Mago de Oz, Oz: The Great and Powerful y posiblemente a Iron Man 3 y The Lone Ranger.

Entre los momentos más esperados de cada Super Bowl está la actuación musical en el descanso que en esta ocasión correrá a cargo de Beyoncé -quien en el 2004 se encargó ya de cantar el himno antes del comienzo del partido- y que en el 2012 fue cosa de Madonna. Se espera que Beyoncé cuente con la colaboración de su esposo, el rapero Jay-Z, así como sus excompañeras de la banda Destiny's Child, Kelly Rowland y Michelle Williams.

El coro de la escuela primaria Sandy Hook de Newtown (Connecticut), formado por niños que sobrevivieron a la matanza de diciembre pasado, también prestará su voz a la Super Bowl.

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