Un Adán de Lois en un mundo de Evas

Enganchado desde los Juegos del 96 a la gimnasia rítmica, en la que se estrenó con 21 años largos, Rodrigo Vázquez es uno de los dos únicos gallegos que compiten en un deporte hasta ahora asociado a las mujeres


Vilagarcía

Con 12 años descubrió el ribadumiense Rodrigo Vázquez Pardal (Lois, 5/12/1984) el mundo de la gimnasia rítmica. Fue durante los Juegos Olímpicos de Sydney, recuerda, con el oro por conjuntos de la selección española de la modalidad, en el que sigue siendo hoy un hito por igualar. Delante de la televisión, junto a su hermana, Rodrigo se enamoró de una disciplina tradicionalmente asociada a las mujeres. Este domingo, en Ourense, el hoy también entrenador del C.X.R. Arousa de A Illa se medirá en el Campeonato Autonómico al coruñés Bruno Saavedra en su condición de únicos hombres dedicados a la gimnasia rítmica de competición en Galicia. Un punto y seguido al que Rodrigo Vázquez ha llegado por los caprichos del destino.

Y es que al margen del sexo de sus practicantes, si por algo es conocida la gimnasia rítmica es por la juventud aconsejada a la hora de iniciarse en la especialidad. Y el de Lois no destapó sus hoy bien reconocidas aptitudes en el mundillo hasta el 2006, cuando peinaba ya 21 primaveras. «Eu estudaba INEF», relata, «e facendo unhas prácticas na clase de Habilidades Rítmico-Expresivas a profesora, Pino Díaz, compañeira de selección e de club de Marta Bobo nos 80, animoume a probar. E púxome e contacto con Sandra Estrada, a adestradora do C.X.R. Arousa, porque me quedaba preto da casa».

Rodrigo dio el paso. Y dejó a su a la postre mentora boquiabierta. «Lo vi, y aluciné. Tenía faltas técnicas, y le faltaba agilidad. Pero era totalmente autodidacta. Se había tragado horas y horas de vídeo, e imitaba a las gimnastas olímpicas». El arousano, que «nunca practicara un deporte de forma regulada», había iniciado su carrera. «Trabajando duro salió un gimnasta. Muy técnico y creativo. Mucho más que muchas chicas», dice Sandra Estrada. Hace 3 años le pasó la dirección técnica del club. Ya tenía los títulos de juez y entrenador, y fama de enciclopedia humana de la gimnasia rítmica.

Tras media temporada de iniciación, y un estreno en un campeonato no oficial en Huelva con «bastante nervios» y un sexto puesto que le valió su primer trofeo, Rodrigo se habituó a competir con mujeres y muy pocos hombres. Hasta que en el 2009 la Federación Española retó a la Internacional fijando el primer torneo nacional exclusivamente masculino -antes había una clasificación mixta-. En Galicia ya sumaba entonces tres títulos autonómicos. El primero, de categoría promesas, ganándole a su puñado de competidoras.

Un cuarto puesto es su mejor papel a día hoy en el Campeonato de España Masculino. Una cita en la que cada vez se aprecia más participación. De los 5 gimnastas del 2009, el año pasado se había pasado a los once.

Claro que todavía queda mucho camino por recorrer. Rodrigo recuerda que hace no mucho el C.X.R. Arousa tuvo un niño de 10 años en su cantera, pero «comezaron a meterse con el na clase, e acabou deixándoo». Él afirma no haber sentido ninguna discriminación, pero también tiene claro que «cheguei cunha idade na que non me preocupaban os comentarios». Rodrigo confía en que los prejuicios dominantes se vayan superando. Para los ignorantes sobre la materia, explica que «o manexo dos aparatos é técnica. Os homes tamén sabemos interpretar a música».

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