Un triunfo para cargarse de moral

Bermejo traduce en gol el buen juego del Celta ante el Atlético de Madrid en el Cidade de Vigo


vigo / la voz

El Celta se da un soplo de confianza, un impulso para creerse que puede competir en la élite, después de adjudicarse el Cidade de Vigo. Seguro que el Atlético de Madrid de la Liga será muy distinto, pero los vigueses mostraron desparpajo, ganas de dominar los partidos a través del balón y aunque le costó llegar, Bermejo acabó por dar una alegría a una parroquía que ya responde hasta en los amistosos. Una victoria para la autoestima.

El Celta dejó claro ante el campeón de la Europa League, que quiere ser un equipo valiente. Con balón y mirando hacia adelante. Frente al Atlético, con bajas importantes arriba pero con una retaguardia de renombre, fue capaz de dominar el partido a base de control del balón en el medio campo, pero le faltó adentrarse en la caverna colchonera. Aguantaron bien la presión del cuadro del Cholo Simeone, pero le costaba llegar arriba. Por respecto al rival, pero sobre todo por la contundencia, a veces exagerada para un amistoso, de la zaga madrileña. Como era de esperar era Iago Aspas quien más se atrevía, encarando y buscando la dirección más recta hacía Courtois, que solo entró en contacto con el balón en dos disparos lejanos, uno de Toni y otro de Álex, que en teoría partía en la media punta, pero que enseguida reculó metros para dirigir el juego del Celta. Terminó por ser elegido el jugador del partido.

Pese al dominio y la buena imagen, la mejor ocasión antes del descanso fue colchonera. Cabral no llegó a un balón por arriba -los vigueses sufrieron en los centros laterales-, Borja controló a la perfección ganándole la espalda, pero tanto se confió que envió el balón al radio de acción de Javi Varas, que atrapó el regalo.

El Atlético profundizó por la banda de Filipe Luis en el segundo tiempo, Óliver Torres demostró el proyecto de Silva que lleva dentro, el partido se niveló más y el Celta recurrió entonces a la salida a la contra.

Raúl García, recién entrado, agarró un cabezazo ganador, pero Sergio Álvarez, el único cambio local en el descanso, respondió con la parada del día. Sacó una mano imposible que evitó el gol.

A falta de 20 minutos, Paco Herrera hizo siete cambios de golpe. Refrescó al equipo. Solo jugaron los 90 minutos Cabral e Insa. La apuesta funcionó porque en una jugada elaborada, con medio equipo entrando en contacto con el balón en la frontal del rival, Bellvís sacó un centro preciso que aprovechó Bermejo en el corazón del área para marcar de cabeza.

Pese a verse por delante, Herrera no varió su idea para dar cabida a todos en un partido de presentación y metió al joven Rubén en la portería -con 17 años debutó en el primer equipo- y a Jota en banda.

No hubo excesivo problema aunque el Atlético buscó con desplazamientos largos una jugada que le diese la igualada, pero los vigueses se defendieron a través de la posesión. Incluso a la contra no estuvieron lejos del segundo.

Goles: 1-0, min 76: Bermejo de cabeza.

Árbitro: David Pérez Pallas (Vigo). Amarillas para Filipe Luis, Godin y Saúl por el Atlético.

Incidencias: Estadio de Balaídos ante 11.099 espectadores. Trofeo Ciudad de Vigo (42 edición).

Javi Varas (Sergio, min 46) (Rubén, min 80); Hugo Mallo, Cabral, Túñez, Roberto Lago; Bustos, Insa; De Lucas, Álex López (Jota, min 80), Toni; y Aspas. En el minuto 70 entraron Vila, Bellvís, Samuel, Jonny, Joan Tomás, Bermejo y David.

Courtois (Asenjo, min 46); Silvio, Godin (Cata, min 63), Miranda; Filipe Luis; Tiago, Mario Súarez; C. Rodríguez (Saúl, min 63), Borja (Raúl García, min 46), Oliver (Pedro, min 78); Salvio.

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