El británico Bradley Wiggins (Sky) ganó la contrarreloj individual correspondiente a la decimonovena etapa del Tour 2012, disputada entre Bonneval y Chartres, de 53,5 kilómetros, y llegará líder a París.

Wiggins, con un tiempo de 1h04:13, se impuso en la crono a su compatriota y compañero de equipo, Chris Froome, que acabó segundo a 1:16.

Si no ocurre nada excepcional en el tradicional paseo hasta la capital de Francia, Wiggins se proclamará este domingo campeón del Tour 2012 en los Campos Elíseos de París. El podio lo completarán Froome (Sky) y el italiano Vincenzo Nibali (Liquigas), segundo y tercero, respectivamente. El español Luis León Sánchez (Rabobank) fue tercero en la contrarreloj, a 1:50 del líder del Sky.

No hubo opción alguna para el resto de los rivales. Nibali, que acompañará en el podio a Wiggins y Froome, salvó el tipo a 3:38, y Haimar Zubeldia (Radioshack) rentabilizó la crono ganando un puesto en la general. Será sexto y primer español, tras desbancar al australiano Cadel Evans (BMC), humillado a 5:54 del ganador.

En un recorrido hecho a su medida, sin dificultad alguna, Bradley Wiggins suavizó el debate en torno a la superioridad de Froome en la montaña, donde le tuvo que esperar en varias ocasiones. El mandamiento número uno del Sky era volcarse con el inglés nacido en Gante (Bélgica) y al final el objetivo se ha cumplido. Era un Tour con 100 kilómetros contrarreloj, ideal para él. Y Wiggins, a pesar de las dudas en los puertos, ha decidido en su terreno.

Procedente del ciclismo en pista, donde ganó 3 títulos olímpicos y 3 mundiales, ha participado 6 veces en el Tour de Francia, con una cuarta plaza en el 2009, cuando empezó a evidenciar una milagrosa transformación para el ciclismo en ruta. A partir de ahí el método, el entrenamiento específico con Tim Kerrison, un especialista en natación y remo y las visitas al Teide, donde afinó una forma que le ha permitido cerrar un lujoso 2012.

Wiiggins comenzó intratable la temporada, ganando la París Niza, el Tour de Romandía y el Dauphiné, algo que no había conseguido ningún corredor. Faltaba el Tour, su objetivo, su sueño. Ya en la grande boucle se vistió de amarillo en La Planche des Belles Filles, y blindó el liderato dos días después en la cronometrada de Besançon, donde pasó el rodillo, batiendo a Evans de manera definitiva y al resto de candidatos. Los apuros en la montaña dejaron dudas, y para despejarlas quedaba la contrarreloj de Chartres.

Y en esta ciudad, a un paso de París, volvió a volar, sin oposición con un resultado contundente, que justifica la apuesta por él de todo un equipo. Luis León Sánchez, cuatro veces campeón de España contrarreloj, marcó una referencia a tener en cuenta con 1h06:03. El murciano se tiró media tarde esperando como primer clasificado provisional, hasta que llegó Froome mejorando su tiempo por 35 segundos. Ya se pudo ir al hotel el de Mula, pero con un puesto de honor.

Faltaba por llegar Bradley Wiggins, que había marcado el mejor registro en los pasos intermedios de los kilómetros 14 y 30, por delante en ambos puntos de Froome, que se dejaba 12 y 54 segundos respectivamente. El ganador del Tour se fue superando a medida que avanzaba en el recorrido, hasta presentarse en meta para soltar un brazo al aire, con rabia. El gesto del ganador que acababa de hacer historia para el ciclismo de su país.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos

Wiggins gana la contrarreloj y está a un paso de proclamarse vencedor del Tour en París