La pubalgia, el coco de los futbolistas

DEPORTES

18 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Lo que se llama pubalgia es un proceso que casi siempre empieza de forma progresiva, pero que de inicio permite que el jugador vaya trampeando. No es un dolor intenso, pero va progresando y tras un par de semanas molesta más. Al futbolista se le nota que pierde un punto de velocidad en el regate y también un punto de fuerza para un desplazamiento largo de balón. Un buen entrenador lo nota, pero el futbolista es capaz de jugar, le permite que siga funcionando, pero no es capaz de ofrecer su rendimiento máximo.

Aunque en un primer momento se le llamó pubalgia de esgrimista, el futbolista es el deportista en que más incide, por la cantidad de acciones propias del juego en que influye. Además, hay que tener en cuenta factores como la edad (aunque hay casos predispuestos que pasan por el quirófano con 18 o 20 años), la fatiga por el número de partidos o el tipo de superficie donde se juega (muy dura o, todo lo contrario, muy blanda pueden perjudicar).

Así, la pubalgia tiene varias formas: la alta afecta a los abdominales y se conoce como hernia del futbolista. No se trata de una hernia real, sino de un dolor por la tracción de los adductores, que provocan un dolor global. También está la pubalgia baja, una tendinitis de los adductores, pues se genera una inestabilidad en el pubis y el dolor empieza a ascender. El cuadro más raro de la pubalgia es aquel cuyo dolor empieza en el propio pubis, pues en el resto este solo sufre. Hablamos de un cuadro complejo con muchas formas diferentes, pero que casi siempre se trata desde que el cuadro está iniciándose, por lo que con fisioterapia, osteopatía y una buena readaptación se cura.