Hamilton quiere un lavado de cara

El piloto inglés contrata a un nuevo asesor para darle un vuelco a su vida personal, que le ayude a centrarse en la pista

Dpa

Tras un año pleno de reveses deportivos y personales, el piloto británico de Formula 1 Lewis Hamilton busca de nuevo la felicidad y la tranquilidad y para ello toma como ejemplo a su compañero de equipo y compatriota, Jenson Button. Didier Coton, exasesor del bicampeón mundial Mika Hakkinen, le ayudará a recuperar la felicidad perdida y a llevarle de nuevo a la senda adecuada, perdida desde su título de campeón en el 2008. El inglés ha contratado al belga como asesor y asistente espiritual para la próxima temporada.

«Intento dar todos los pasos adecuados para poder concentrarme en mi objetivo principal: ganar el campeonato del mundo», dijo Hamilton. Coton había estado previamente al lado de Hakkinen. «Se trata de que en las carreras haya alguien con quien pueda desahogarme y contarle cosas», dijo Hamilton. Evidentemente al sensible piloto inglés le faltaron ese cuidado y atención los meses pasados. «El último año no hubo simpre alguien con quien contar», admitió la pasada semana Hamilton en los ensayos de Jerez.

La prometedora carrera del campeón mundial del 2008 se salió casi por completo del prometedor cauce por el que circulaba en el 2011. Se sucedieron los accidentes en la pista, desperdició pronto todas las posibilidades de ganar el título con su comportamiento hiperagresivo y para colmo se peleó con su novia, la cantante de pop Nicole Scherzinger. Después de romper en el 2010 con su padre Anthony, el piloto se hizo representar por Simon Fuller y su agencia XIX Entertainment, que tiene también bajo contrato a David Beckham y a la actriz Jennifer López.

Pero el jefe de la Fórmula 1, Bernie Ecclestone, calificó de «desastre» la elección de Hamilton: «Conocerá gente que de otra manera no habría conocido y que quizás ejerzan una mala influencia sobre él». Casi con envidia contempló también cómo su compañero de equipo en McLaren, Button, le superaba y mantenía intacto su entorno. John, su padre, y su preparador físico, Mikey Collier, le acompañaban siempre en las carreras. Y su novia, la modelo Jessica Michibata, y el manager Richard Goddard estaban también presentes la mayoría de las veces. Esa «paz familiar» es la que desea también Hamilton.

En Coton ve a la persona idónea. «Es definitivamente un paso en la dirección adecuada», opinó Hamilton. Coton es su amigo desde hace años, como también lo es Hakkinen. «Me ilusiona poder ayudar a Lewis a conseguir éxitos», comentó Coton. Hamilton seguirá confiando en Simon Fuller como manager. No quiere más cambios y más polémicas que le despisten de su objetivo: vencer al alemán Sebastian Vettel y al español Fernando Alonso y volver a ser campeón.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos

Hamilton quiere un lavado de cara