Los nuevos propietarios del Lleida ya tienen las llaves del club

EFE

DEPORTES

Han recogido, de manos del alcalde de la ciudad, Ángel Ros, las llaves de la entidad.

22 jul 2011 . Actualizado a las 14:42 h.

Un año y un día después de que la Unió Esportiva Lleida declarara concurso de acreedores, el club, ahora rebautizado como Lleida Esportiu, tiene nuevos propietarios, que hoy han recogido, de manos del alcalde de la ciudad, Ángel Ros, las llaves de la entidad.

En el Camps d'Esports, el estadio de la extinta UE Lleida, se ha celebrado esta mañana un acto simbólico que ha servido para escenificar el traspaso de poder de los administradores concursales del club a los nuevos gestores, el Grup Ciutat de Lleida.

Ángel Miró, uno de los tres administradores judiciales que a lo largo del último año han batallado para lograr la supervivencia del Lleida, ha entregado las llaves del club al alcalde Ros y éste, a su vez, las ha cedido al director del área deportiva del Lleida Esportiu, Jordi Esteve.

«Hoy es un día histórico», ha asegurado Esteve, que ha señalado que la nueva dirección se pondrá a trabajar de forma inmediata en la planificación deportiva del primer equipo, que tras no pocas negociaciones con la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) podrá seguir jugando esta próxima temporada en Segunda B.

Por ahora, el nuevo Lleida Esportiu ha renovado a dos de sus futbolistas, Miki Massana y Jesús Imaz, aunque espera poder anunciar nuevas renovaciones e incorporaciones en los próximos días, ya que el objetivo es reafirmar la continuidad de la mayoría de los jugadores de la pasada temporada.

El club ha llegado también a un acuerdo con el entrenador Emili Vicente y su equipo técnico y se espera que ambas partes puedan firmar la renovación en las próximas horas.

Jordi Esteve ha apuntado que el objetivo es planificar una plantilla de dieciocho jugadores, que previsiblemente arrancarán la pretemporada el próximo lunes, día 25, aproximadamente un mes antes del inicio de la liga.

Con el acto de hoy se oficializa la continuidad del fútbol profesional en Lleida, que ha estado a punto de desaparecer por problemas económicos tras 72 años de historia.