Alonso viene pero Vettel se va

mariluz ferreiro REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

El asturiano fue segundo en Valencia, donde dominó el alemán

27 jun 2011 . Actualizado a las 11:56 h.

Fernando Alonso nunca había visto el Mundial desde el podio de Valencia. Hasta ayer. Pero el paisaje, nuevo y ansiado para él no deja de tener un horizonte gris. Sebastian Vettel, que logró una plácida victoria en el Gran Premio de Europa, sigue alejándose de todos en la clasificación. Está a más de tres carreras del segundo clasificado, Jenson Button (McLaren). Y a prácticamente cuatro del asturiano. Alonso se acerca a Red Bull en carrera y logra incrustarse entre sus dos coches. Pero Vettel, con seis triunfos de ocho posibles, parece ya un objetivo inalcanzable.

Si el Mundial de fórmula 1 tuviera hechuras de Tour de Francia, la de ayer hubiera sido una etapa larga y llana, de siesta veraniega, y con triunfo final del favorito. El pulso entre Webber y Alonso por la segunda plaza fue el único grano de pimienta. El español salió mal, pero lo solucionó en la segunda curva al adelantar de una tacada a Felipe Massa y Lewis Hamilton por el exterior y situarse tercero. Después superó a Webber en la vuelta 21 con una gran maniobra por el interior. El baile no acabó ahí. Alonso perdió la posición en la segunda parada porque Ferrari se precipitó al llamarlo a boxes. Pero la recuperó en el tercer pit-stop. Sin estas escaramuzas, el gran premio hubiera entrado en encefalograma plano. Porque Vettel lideró la prueba de principio a fin sin verse amenazado nunca por sus dos perseguidores. Y porque no hubo más invitados que ellos a la lucha por el podio. El hecho de que nadie se retirara es todo un síntoma de que en este trazado las aguas bajaron muy mansas.

McLaren, que siempre había subido al cajón de honor de Valencia, ayer quedó excluido prácticamente desde el inicio. Primero sus dos pilotos perdieron sus posiciones de salida en un pésimo arranque. Después, aunque sus opciones ya estaban hipotecadas, fueron los monoplazas los que fallaron. A Button no le funcionó el KERS. Y Hamilton tuvo que improvisar sus visitas a boxes debido a los problemas con sus neumáticos que no casaban precisamente con su ímpetu. Cuando en McLaren le pidieron aflojar el ritmo, respondió con un elocuente: «¡No puedo ir más despacio!».