El relevo también suma al palmarés


redacción / la voz

El futuro es España. Lo dice el fútbol. Lo comprobó Suiza, Dinamarca y todo aquel que pudo ver una final en la que los de Milla vencieron con una casi insultante suficiencia.

El ejemplo de ello lo puso Shaqiri, el referente rival. Interior zurdo sobrado de clase y con querencia a la banda derecha. Lo lógico era pensar que el lateral izquierdo español iba a pasar el partido pendiente de su marca, racionando subidas. Pero la selección, consciente de su superioridad, no guarda composturas y Didac Vila dijo más en campo ajeno que en el propio. Tanto, que fue el defensa del Milan el que encontró la vía de agua helvética con una receta ensayada ante Bielorrusia. A varios metros del área grande, colocó un pase con rosca para la irrupción sorpresa de Herrera. El del Athletic no la cazó por poco en la semifinal, pero ayer llegó para batir a Sommer.

España tomaba ventaja al borde del descanso para despedir una primera parte rácana en ocasiones y sobrada de respeto entre las dos selecciones con mejor fútbol del campeonato. El tanto rompió el hielo y propició un segundo tiempo divertido, en el que Suiza se destapó para buscar el empate y los de Milla rentabilizaron el nuevo panorama.

Montoya imitó a Vila y se animó a galopar por la derecha, doblando por turnos a Mata y a Muniain, que vivieron en permanente cambio de posición. El navarro corrió en horizontal, pero también se vació buscando la meta contraria y defendiendo la propia. No levanta metro setenta, pero se fajó con cuanto jugador suizo se arrimó por su lado.

Contó en esta tarea con un acompañante de lujo. El jugador más regular del torneo, imprescindible para el éxito del equipo. Javi Martínez se ha adaptado a la perfección a su nuevo puesto en el campo, desde donde ayer arropó a los laterales en sus subidas. Shaqiri se midió con el capitán más que con ningún otro jugador sobre el césped de Aarhus y la estrella helvética no salió victoriosa ni en una sola ocasión. El papel de guardaespaldas del equipo podría prolongarse a su regreso a Bilbao, donde compartirá vestuario con un Ander Herrera que además de distribuir juego supo inaugurar el marcador.

Y es que ayer no fue la noche de Adrián, voluntarioso en el desmarque pero falto de ocasiones. En su lugar, los goles llegaron a través del punto fuerte de España, un centro del campo que corona un futbolista de una calidad única. No ha pasado por Dinamarca un jugador tan desequilibrante como Thiago, capaz de sacar fruto de la acción menos prometedora. Como un saque de falta entre el área grande y el centro del campo. Allí levantó la cabeza el del Barça y se la clavó al portero suizo, que había salido unos metros lejos de su marco. Colofón a un torneo que deja título, billete a Londres y sensación de que hay equipo para rato. Mucho rato.

Goles: 0-1, min 41: Ander Herrera, de cabeza. 0-2, min 81: Thiago Alcántara.

Árbitro: Paolo Tagliavento (Italia). Mostró tarjetas amarillas a los españoles Javi Martínez y De Gea, y a los suizos Lustenberger y Berardi.

Incidencias: La final del Campeonato de Europa sub-21 se disputó en el estadio de Aarhus.

Sommer, Koch, Klose, Rossini, Berardi, Lustenberger, Shaqiri, Frei (Abrashi, min 54), Xhaka (Kasamin, min 67), Emeghara (Gavranovic, min 53) y Mehmedi.

De Gea, Montoya, Botía, Domínguez, Didac Vilá, Javi Martínez, Ander Herrera (Capel, min 90), Thiago, Mata, Muniain (Parejo, min 85) y Adrián (Jeffren, min 80).

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