Lo Pelat, adiós entre lágrimas

p. ríos COLPISA / BARCELONA

DEPORTES

20 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Tuvo un defecto, solo uno, pero fue una tara enorme para los entrenadores que se agarraron a las pizarras como método único o para los que intuyeron que podía eclipsar su protagonismo. Poco importó que fuera un inconveniente pequeño para los técnicos románticos que dan rienda suelta a los virtuosos del balón. Esos, al fin y al cabo, no son demasiados. Nunca miró hacia atrás, siempre buscó el mejor pase, la forma de dejar a su compañero en la mejor posición posible. Vertical, quizás excesivamente, así fue Iván de la Peña, un futbolista que entendió el fútbol como un arte, un genio del balón. Y como otros maestros en la historia de la pintura, del teatro, de la poesía... también fue un incomprendido.

Lo confirma el mensaje que transmitió en su Twitter el brasileño Ronaldo: «El fútbol está triste. La retirada de Iván de la Peña de los terrenos de juego es una gran pérdida para los que amamos el fútbol arte. Le deseo mucha suerte a mi amigo y compañero en su nueva vida. Todos echaremos de menos sus fantásticos pases milimétricos».

De la Peña anunció en Barcelona su retirada del fútbol a los 35 años en una emotiva comparecencia. Las lágrimas acompañaron cada declaración. Mañana tendrá la oportunidad de despedirse en el Estadi de Cornellà-El Prat de la afición del Espanyol. «Será mi partido más difícil, pero también el más bonito. He pensado en operarme, pero creo que ya está. Mi cabeza quería seguir, pero el cuerpo ha dicho basta. Es la mejor solución, y ahora, a disfrutar muchísimo. Espero saltar al césped otra vez, después de tanto tiempo, y despedirme de él dentro del terreno. Me hubiera gustado jugar más, pero no ha podido ser. Hay que ser positivo», explicó.