Con Pedro no hay bestias negrasJapón se lleva la Copa Asia frente a AustraliaEl Barça iguala el récord de victorias

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redacción / la voz

Hace ya un par de temporadas que Pedro demostró ser el jugador idóneo para partidos delicados. Ocho títulos han pasado desde entonces y el canario se ha asentado en el once de Guardiola, robándole protagonismo a Henry, Ibrahimovic, Bojan y cualquier otro aspirante a poner su nombre en la tercera punta del tridente culé. Su asiduidad sobre el campo ha provocado un cambio de papel.

Ahora ya no es el invitado sorpresa que aprovecha su condición de tapado. Comparte galones con Villa y Messi en la zona de ataque, donde participa en las continuas rotaciones que establece Pep. Ayer le tocó en la banda derecha y desde allí recuperó viejas sensaciones. La de desatascador de choques espesos. Como el que planteó el Hércules.

Los de Esteban Vigo se han ganado a pulso la condición de bestia negra del Barça, que no vencía a los alicantinos desde 1986 (median varias campañas en Segunda). Los blanquiazules han propiciado la única derrota culé en Liga hasta la fecha y como locales complicaron terriblemente el partido del líder, que no pudo cerrar la victoria hasta el minuto 87, cuando el rival jugaba con diez.

Entonces llegó el momento de Messi, cuyos dos tantos recortaron la distancia abierta por Cristiano Ronaldo en la carrera hacia el pichichi. Pero hasta ese empujón final, poco había dicho el argentino, obcecado en medirse en solitario contra la zaga blanquiazul. La defensa de los del Rico Pérez resultó casi siempre victoriosa, resistió el habitual arreón de inicio de los de Guardiola y vivió con relativa tranquilidad hasta casi llegar al descanso.

El Hércules gozó incluso de la mejor ocasión de los primeros 40 minutos, pero Trezeguet no supo aprovechar una pelota peinada por Valdez. El paraguayo se dejó unos litros de sudor en el choque y su movilidad trastornó en varias ocasiones a los azulgranas. Además de bajar todo tipo de balones, se esforzó en defensa para incomodar las maniobras de Iniesta y Xavi, ayer mucho menos sueltos de lo habitual.

Sin embargo, al 6 le bastó con un instante de tranquilidad cuando el choque llegaba a su intermedio. Levantó la cabeza y vio a Pedro abierto a la derecha (Peña fue el punto débil local en una banda por la que también hizo daño Alves). El pase medido atravesó rivales y llegó al canario que soltó un chut violento, inalcanzable para Calatayud.

El Barça suspiró antes de refugiarse en el vestuario, de donde los equipos salieron para clonar el guión de la primera parte. El único que se salió del mismo fue Farinós, al que Vigo hizo reaparecer tras una larguísima lesión. El centrocampista se amargó el día ganándose la roja y hundiendo la resistencia de los suyos, fundidos. Messi hizo el resto.

Goles: 0-1, min 43, Pedro. 0-2, min 87, Messi. 0-3, min 89, Messi.

Árbitro: Fernández Borbalán (colegio andaluz). Expulsó a Farinós por doble amarilla (min 84). Amonestó a Abel Aguilar y Paco Peña, del Hércules y a Alves, del Barça.

Incidencias: 30.000 espectadores llenaron el Rico Pérez. Numerosa presencia de hinchas culés.

Calatayud, Cortés, Sarr, Rodríguez, Peña, Tote, Abel Aguilar, Fritzler (Farinós, min 67) Kiko Femenía (Cristian, min 63), Valdez (Portillo, min 80) y Trezeguet.

Valdés, Alves, Piqué, Abidal, Maxwell, Sergio Busquets, Xavi (Keita, min 88), Iniesta (Afellay, min 89), Pedro, Messi y Villa (Nolito, min 87)

Japón se proclamó ayer campeón de la Copa de Asia 2011 al derrotar a Australia (1-0) y entró en la historia de la competición al ser el primer país que consigue cuatro coronas continentales.

Tanadari Lee, delantero del Japan Sanfrecce Hiroshima, se convirtió en el héroe de los samuráis azules al marcar en el minuto 110 de la prórroga en un clamoroso error de la zaga australiana tras un partido muy equilibrado.

Josep Guardiola, entrenador del Barcelona, se mostró muy satisfecho por el triunfo de su equipo ante el Hércules en Alicante y aseguró que es un «honor inmenso» igualar el récord de quince triunfos consecutivos en Liga que tenía el Real Madrid de Alfredo di Stéfano en los años sesenta.

«Compartir las quince victorias consecutivas con el Real Madrid de Di Stéfano es algo que nos enorgullece mucho. Si hacía cincuenta años que no se lograba es una prueba que indica la dificultad que entraña, aunque seguramente en el futuro alguien lo igualará o lo superará», manifestó.

Valoró el control del juego que realizó su equipo ante un Hércules que, más allá del partido de la primera vuelta, recordó que es un conjunto «fuerte» como local y «excepto un disparo de Trezeguet y otro de Valdez» lo tuvo «controlado». «Controlamos también la estrategia y sus contras», dijo.

Reconoció que el tanto de Pedro antes del descanso «ayudó mucho» y destacó la aportación del jugador canario, que marcó por sexto partido consecutivo. «Cuando tienes jugadores de banda con sentido del gol es algo que ayuda muchísimo. Estamos muy contentos con él y espero que siga con esta sensación de gol que tiene», declaró.

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