La tiranía africana no tiene fin

En Amorebieta los diez primeros fueron africanos y desde hace dos décadas ningún español gana alguna de las grandes citas nacionales del campo a través


REDACCIÓN/LA VOZ.

Cros de Amorebieta, los diez primeros clasificados son africanos, los seis primeros keniatas encabezados por Joseph Ebuya, el actual campeón mundial de la distancia. Sucedió ayer en la localidad vizcaína, pero se viene repitiendo de un modo machacón en las dos últimas décadas en todas las citas del campo a través en España. Especialmente en aquellas más conocidas. Cuando mayor fuste y presupuesto tenga el evento, más y mejores fondistas africanos están en la línea de salida. «Una invasión», resume Pedro Nimo, que ayer en Amorebieta entró en la duodécima posición siendo el segundo español en la general.

Llodio e Itálica, son dos de los santuarios del cros en España. Y las dos míticas pruebas no conocen un triunfo español desde hace más de dos décadas. En la localidad alavesa hay que remontarse a 1988 para ver a un atleta local encabezar la clasificación. Fue el mítico Martín Fiz. Pero en la cita sevillana todavía hay que viajar un lustro atrás en el tiempo para encontrar en el palmarés el nombre de Juan Barón. Desde entonces, han pasado 27 años y tan solo aparece una interminable lista de africanos, entre ellos Kenenisa Bekele, el gran dominador del fondo mundial.

El paradigma de Soria

El resto de los santuarios del cros hispano han tenido que rendirse a la misma evidencia. Soria representa un caso paradójico. Allí se hace la principal criba para componer la selección española para el Europeo, y sin embargo aquellos que se clasifican entran muy por detrás de los ganadores africanos. En la última década los Grebremarian, Teklemariam y hasta Enbuya han subido a lo más alto del podio, pero solo en mujeres Alessandra Aguilar consiguió este año hacerse un hueco entre los más grandes.

Atapuerca, el último en llegar a la élite organizativa, ha visto como de los tiempos del triunfo de Antonio Núñez e Isaac Viciosa se ha pasado desde el 2006 a una hegemonía africana sin visos de tener fin.

«Son mejores. Ya lo eran hace 20 años con escasos medios y ahora con buenos entrenadores y fisios lo tienen mucho más fácil dadas sus condiciones genéticas», comenta el coruñés Lolo Penas, uno de los españoles que más cerca sigue sus espaldas. Porque seguir su estela no resulta nada fácil. El santiagués Nimo puso un ejemplo reciente. El de ayer en Amorebieta. «Llovió a mares cuando estábamos en la cámara de llamadas y todo indicaba que saldrían con respeto. Sería lo lógico, porque iban a ganar igual, pero Ebunya salió como un tren, pasando encima de los charcos. Llegó extenuado pero nos quitó a los primeros europeos 600 metros».

Los puntos y la crisis

Toda prueba que se precie quiere tener al mejor ramillete de africanos posibles. No solo por prestigio, sino también por los puntos que permiten establecer al final de cada temporada los ránkings de los cros en el calendario nacional. Cuanto mayor es el currículum del africano contratado, más puntos se aportan a esa clasificación. Los españoles con más caché también se aprovechan de esta situación, aunque a sabiendas de que el triunfo es casi imposible. Unos hacen caja y los otros méritos.

Porque la crisis tampoco escapa al gremio. El campo a través es uno de los pocos escenarios atléticos en donde se pagan fijos por la participación y en estos días de penurias económicas se ha notado el recorte de caché. Muchas pruebas han quitado fijos y recortado premios, pero en ese escenario hay quien aumenta su volumen de carreras para intentar mantener el mismo número de ingresos. En muchos casos también son atletas africanos, no de primer nivel, pero sí con condiciones para dejarse ver en la zona que da derecho a percibir el cheque en cuestión. Ver un blanco subido a un podio ha comenzado a ser noticia.

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