La batalla final, sobre la arena de Yas Marina

El trazado emiratí es heterogéneo y de carga aerodinámica media, con zonas que presentan problemas para el agarre debido al polvo


redacción/la voz.

El gran circo sobre la arena. Así arrancó en Mundial. En Bahréin, donde triunfó Fernando Alonso. Y el acto final se desarrollará en el trazado de Yas Marina. El año pasado el Gran Premio de Abu Dabi fue simplemente la última hoja del calendario, porque el título se había decidido ya en Interlagos. Esta temporada será el juez de un campeonato abierto matemáticamente a cuatro pilotos.

El trazado emiratí se estrenó en el 2009 con un doblete de Red Bull. Venció el alemán Sebastian Vettel. Y Mark Webber resistió en la segunda plaza pese al empuje de Jenson Button, que ya se había proclamado campeón en Brasil. Lewis Hamilton había firmado la primera pole de la historia de este gran premio, pero abandonó por una avería. La escudería energética brilló en un entorno nuevo, presidido por el lujo, con puerto y yates incluidos, y por las audacias arquitectónicas, aunque sin el sabor histórico de Mónaco. El paddock es impresionante. Pero la pista en sí no es rompedora. De hecho, lleva el sello de Hermann Tilke, el arquitecto preferido de Bernie Ecclestone, y recuerda al circuito de Valencia. Algunos pilotos confesaron que es aburrido y poco interesante para la conducción.

La ventaja de Red Bull

Yas Marina es un trazado heterogéneo, con cinco tramos rápidos y cinco curvas lentas. Está considerado de carga aerodinámica media. En este sentido, el último tramo es de alta exigencia y ahí reside la ventaja de Red Bull. Precisamente esta última parte se retuerce hasta adoptar características similares a las de una pista urbana, ya que pasa a ser una pista muy técnica. Aquí Alonso tendrá que aplicar su talento al volante para limar la ventaja con la que parten los coches del equipo austríaco.

Sebastian Vettel reconocía que no le importaría ver «humo blanco» saliendo del Ferrari de Alonso en Abu Dabi. En este sentido, el segundo sector del trazado es el más peligroso para el desgaste. Porque, con su recta de 1.200 metros y una curva de alta velocidad exprime al máximo el motor, y Red Bull hace tiempo que tiene la nada secreta esperanza de que por fin expire en carrera el F10 del bicampeón, cuyos recambios están más castigados y que ya rompió durante los entrenamientos libres de Brasil.

Castiga los frenos

En algunas partes del circuito se presentan problemas de agarre, sobre todo debido a la arena que entra en la pista. Ya lo sufrió Webber en la pasada edición cuando batallaba con Button. Además, Yas Marina castiga especialmente los frenos y Vettel ya sufrió un contratiempo mecánico de este tipo en Barcelona.

La gran singularidad de la carrera emiratí es que comienza de día y finaliza de noche. Los pilotos concluirán la carrera iluminados por los focos, cuyo funcionamiento fue elogiado la temporada pasada por algunos de los participantes. Sufrirán primero calor, pero después, con el atardecer, irán descendiendo las temperaturas.

Al igual que en el trazado de Interlagos, se corre en sentido contrario a las agujas del reloj, lo que exige un esfuerzo muscular extra para el cuello de los participantes.

Los entrenamientos libres de hoy aportarán la primeras pistas sobre el argumento del último episodio del campeonato. Aunque las líneas no se empezarán a escribir hasta la calificación de mañana, donde los aspirantes mostrarán sus verdaderas cartas. Y el final se trazará sobre la arena de Yas Marina.

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