Los ingresos procedentes de la televisión están en peligro

La Voz

DEPORTES

18 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La posible entrada en concurso de Mediaproducción abre una interrogante mayúsculo y muy serio para un fútbol ya tocado de por sí. Todo puede derrumbarse como un castillo de naipes. En estas mismas páginas, en abril del 2009, ya me referí a las dudas que me suscitaba la capacidad de los operadores de televisión para hacer frente a los contratos que había firmado con el fútbol. Desgraciadamente, el tiempo ha confirmado que la estructura financiera de Mediapro era tan débil como entonces nos temíamos.

Me temo que no se trata únicamente de una medida estratégica, sino algo más grave. Las dos operadoras en conflicto podían haber llegado a un acuerdo y no lo han hecho, podían haber compensado lo que se deben una a la otra. Creo que la realidad es que existe un serio problema financiero. O el fútbol no era tan rentable como parecía o la crisis ha frenado la expansión de la venta de los derechos. O ambas cosas a la vez.

La impresión es que la propietaria de los derechos televisivos no tenía capacidad económica ni solvencia para encarar un dispendio tan grande como el que emprendió en su día. Cierto que compró en un momento de cierta bonanza y ahora que debía de empezar a rentabilizar su inversión la situación es otra. Compró caro y ahora es complicado vender a esos precios. Le ha cogido el toro (la crisis).

No conozco cómo están planteados los contratos o si hay algunos avalados, pero sí les afectará. De hecho en su comunicado, la empresa dice que pagará «por el momento». ¿Hasta cuándo? Sin duda, los clubes serán los primeros afectados por el concurso, sobre todo los que no sean Barcelona y Real Madrid. El resto tendrán aún más dificultades. ¿Qué parte de responsabilidad hay que atribuirle a los propios clubes? Han pecado de falta de previsión, fueron excesivamente frívolos al firmar en su momento con Mediapro, una causa que abrazaron con entusiasmo, sin pensárselo demasiado. Necesitaban liquidez inmediata y les faltó algo de prudencia a la hora de negociar, dejándose llevar por lo que habían firmado los grandes. Si hubieran tenido más paciencia o hubieran llegado a acuerdos de forma conjunta seguro que habrían sido capaces de encontrar más garantías. Cada uno llegó al acuerdo que pudo, sin evaluar los riesgos ni controlar la solvencia de la operadora. ¿Qué le espera al fútbol en los próximos años? Se avecinan tiempos aún más complicados. A la caótica situación que atraviesan, con deudas millonarias y deficientes estructuras, se le añade el que los ingresos procedentes de la televisión (el 40% del total) están en peligro. Y realmente lo están.