Arroyo cede el rosa a Basso antes de la última cita en la montaña

El español fue un duro rival y firmó un descenso prodigioso en el Mortirolo


redacción/la voz.

Cuando la montaña rusa del Mortirolo y Aprica se detuvo, Ivan Basso se quedó en lo alto. Y David Arroyo, que había ido de arriba hacia abajo, de abajo hacia arriba, perdió su puesto de privilegio. Michele Scarponi ganó y Basso, segundo en la meta, se enfundó la maglia rosa después de mantener un vibrante pulso a distancia con el español en una etapa de alta montaña y guión cambiante, digna de este Giro.

La lógica decía que los 2 minutos y 27 segundos seguramente serían insuficiente cuerda para que Arroyo atara el liderato. La lógica, tozuda, parecía imponerse en la ascensión al Mortirolo. Cuando apenas asomaban las primeras rampas, Arroyo se despidió del grupo de los favoritos y se quedó con su compañero Rigoberto Urán. Quedaban más de 40 kilómetros para la meta. Las señales apuntaban a un cataclismo del manchego. Basso y Vicenzo Nibali apretaron el paso. Y cedió Carlos Sastre. Después, se perdieron Alexander Vinokourov y el francés John Gadret. Cadel Evans alargó su agonía. Pero también dijo adiós. Se quedaron solos los mosqueteros de este Giro: Basso, Nibali y Scarponi. Los tres acabaron con el aventurero del día, Stefano Garzelli.

Caían los segundos sobre los rivales. Arroyo coronó a 1 minuto y 55 segundos del grupo de Basso. La lógica volvía, aunque sin ostentación. Y la lluvia anunciaba un terrible descenso del Mortirolo. Pero en la bajada, la maglia rosa dejó atrás la lógica. En su descenso prodigioso superó a Evans y acabó junto a Vinokourov. Limó la ventaja de Basso hasta los 40 segundos.

Quedaba Aprica. Arroyo y Vino esperaron a Evans, Sastre y Gadret. El español podría beneficiarse así del trabajo en grupo. Pero apenas hubo relevos. Y la diferencia con Basso se estiró hasta hacer jirones el maillot del líder. La lógica, con todo su peso.

El pelotón afrontará hoy el coletazo final de la montaña. La etapa arrancará en Bormio y acabará en el Tonale después de 178 kilómetros. Consta de cinco puertos. Cuatro de ellos superan los 2.000 metros de altura: Livigno, Foscagno y Gavia, que con sus 2.618 metros es la cima Coppi. Y el triunfo se decidirá en un final en alto, el Tonale, a 1.883 metros. Sigue la montaña rusa. ¿Seguirá la lógica?

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