Alonso vigila a Red Bull en Melbourne

El asturiano cree que el equipo de Vettel puede ser el más peligroso en una carrera amenazada por la lluvia


Alguien le preguntó a Felipe Massa si existía riesgo de escasa visibilidad en Melbourne. Bernie Ecclestone se ha salido con la suya y ha impuesto el horario vespertino en las carreras transoceánicas para sintonizarlas con el huso europeo y los designios de las cadenas de televisión. Y el brasileño, que está a la que salta porque se ha rumoreado que no veía con nitidez debido a su accidente, negó la mayor sobrado: «Para nada». Quitó hierro a un asunto que no parece baladí. El año pasado, la carrera de Malasia fue un caos por la lluvia y la oscuridad, y que la noche se le echó encima a la fórmula 1.

Fernando Alonso no entró en esas consideraciones. Dijo que había dedicado los primeros entrenamientos libres del Gran Premio de Australia a ensayar las condiciones de carrera de mañana ( 8.00 horas, La Sexta; 14.00 h, en diferido ). «Estoy contento porque hemos trabajado según el programa y en base a lo que pueda suceder en la pista. Por eso no me preocupa el puesto que he ocupado». Fue sexto en la primera sesión y decimoquinto en la segunda. Por la mañana, dominó el sorprendente Kubica y por la tarde, los McLaren de Hamilton y Button. Pero, ayer, debido a la lluvia, nadie probó a conciencia los neumáticos. Ni enseñó sus cartas.

El rendimiento de McLaren y su alerón humano (un agujero en el chasis que el piloto abre o cierra con su rodilla para canalizar el aire hacia el alerón trasero) no inquietan al bicampeón, que tiene más intención vigilante sobre los Red Bull. «McLaren ha ido rápido, pero también lo fue en Bahréin en los primeros entrenamientos. Sobre el papel el Red Bull va a ser uno de los rivales. Tanto Mercedes como McLaren, si se les da bien este circuito, pueden estar en la lucha. Nosotros tenemos que ver cómo llegamos», indicó.

Albert Park es un circuito urbano y peligroso, en el que los coches pasan muy cerca del muro y no tienen escapatorias. La presencia del coche de seguridad es todo un clásico en Melbourne, cuyo trazado es exigente con los frenos y con las suspensiones debido a sus tramos bacheados. Alonso anunció que aquí será clave el desgaste de los neumáticos, tanto los delanteros como los traseros.

La posibilidad de lluvia es una sombra sobre la sesión de calificación (hoy, 7.00 horas, La Sexta ) y la carrera. Los equipos, tras la experiencia de Bahréin, optan por una parada. Pero el tiempo puede cambiar los planes. Si en el 2009 era el asturiano el que rezaba para que el agua ahogara las jerarquías y le permitiera tener una oportunidad, ahora es Schumacher, que suma cuatro triunfos en el gran premio australiano, el que dice que algo de lluvia no vendría mal.

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