Se dice que el campo de La Rosaleda es, últimamente, favorable al Deportivo en donde no pierde desde la temporada 1999-2000. Tanto nos lo repiten que, casi por inercia, uno termina formando en ese grupo de los que creen en el triunfo del Deportivo, esta tarde. En algún caso, lo afirman de manera rotunda. Ayer, en la coruñesa calle de San Nicolás, un contrastado deportivista como es el joyero Pallas, sin tiempo a preguntarle su pronóstico, respondió: «En Málaga, un dos en la quiniela». Escucharlo con tanta rotundidad termina influyendo en el ánimo y hace pensar de quienes así lo afirman que, al ser tantos, no van a estar todos equivocados.
El caso es que en la quiniela de seis apuestas terminé poniendo el 2, pero también la X, por si acaso. A través del tiempo, la experiencia me convenció de que un empate, fuera de casa, es una victoria. Con la esperanza de que se confirme el 2 o la X en el casillero del Málaga-Deportivo, la quiniela fue sellada sin dejar de pensar que el partido de esta tarde hay que jugarlo. No hace falta más aclaración.