Del Bosque, afectado por la «tormenta»

J. Ávila, enviado especial EREVÁN

DEPORTES

Cesc quiso regresar a la concentración una vez atendido el problema familiar, mientras Xavi se interesó por el revuelo montado a raíz de su marcha.

12 oct 2009 . Actualizado a las 22:44 h.

La tormenta desatada por la marcha de varios internacionales fue con demasiada electricidad y se extendió más de la cuenta. Eso al menos es lo que piensa Del Bosque por las críticas vertidas sobre su persona y la dirección deportiva a raíz de la marcha de Puyol y de Xavi, sobre todo del último.

El seleccionador siempre está abierto a todo tipo de sugerencias y, al parecer, el centrocampista del Barcelona le pidió que si podía seguir con el plan de recuperación en la Ciudad Condal con las recomendaciones de los fisioterapeutas de confianza. Y como mira por el bien colectivo, aceptó que se marchase porque no iba a jugar en Bosnia. Pero la decisión ha levantado demasiada polvareda.

Y a Del Bosque le gusta pasar desapercibido, alejarse de los focos.

Ahora no ha podido y está preocupado. Lo que él entendía por flexibilidad ha mutado y se ha convertido en «favoritismo». Así lo pensó hasta el propio Rafa Benítez, técnico del Liverpool, que buscó el mismo indulto para Fernando Torres.

El culebrón fue aumentando de nivel. Había que pararlo. El Niño e Iniesta, dos de los tocados físicamente, se trasladaron a una clínica para comprobar su estado. Aptos y preparados. Enseguida hubo un comunicado oficial. Fernando y Andrés se quedan. La Federación se puso firme ante el circo que se avecinaba. Mientras, a distancia, Xavi se interesaba por lo que estaba sucediendo. De haberlo sabido, quizás no se habría ido. También Cesc, que abandonó la concentración por un problema familiar. El jugador del Arsenal ha querido regresar, pero le han aconsejado que descanse.

La selección deja hoy Armenia y se traslada a Zenica, en Bosnia, pero antes pasará por Sarajaevo, donde visitará a las tropas españolas para entregar al contingente un cargamento deportivo.