Galicia reafirma su supremacía nacional

Bouza ganó el C-1 500, Teresa Portela el K-1, Perucho la plata en hombres y el Kayak Tudense se impuso por equipos


Galicia conquistó el Campeonato de España Máster de Piragüismo de Verducido. Su dominio fue tal que el Kayak Tudense, con 181 puntos, prácticamente dobló al Oviedo (91), tercero por equipos. El Zamora logró la segunda plaza con 121. La hegemonía gallega queda más patente si se echa un vistazo a los diez primeros. Así, el Breogán de O Grove fue cuarto, con 84; el Ría de Aldán, quinto (81); y el Náutico O Muíño de Ribadumia, séptimo (49).

A nivel individual la superioridad también fue notoria. José Luis Bouza volvió a subir a lo más alto del podio en el C-1 500 metros, prueba en la que David Cal solo pudo ser bronce. Teresa Portela también se colgó el oro en K-1. La palista de Aldán se impuso en un apretado esprint a sus compañeras del K-4 nacional con un crono de 2 min 3,770 s. Beatriz Manchón entró a 320 milésimas, Jana Smidakova a 1,610 s y Sonia Molanes a 2,710 s.

La prueba de hombres todavía fue más competitiva y espectacular. Carlos Pérez, en proceso de adquirir su mejor forma, tuvo que conformarse con la segunda posición. Lo superó Francisco Llera (Oviedo) por 160 milésimas. La igualdad fue tal que Diego Cosgaya, cuarto, y Ekaitz Sistiaga, quinto, cedieron menos de 700 milésimas.

Perucho y Craviotto no tuvieron rival en el K-2 500, mientras que Yeray Picallo y Oliveira tuvieron que dar lo mejor de sí mismos para deshacerse de los también gallegos David Maquieira y David Fernández en el C-2.

Buzo, el gran protagonista

Bouza contribuyó de forma decisiva al triunfo del Kayak Tudense al superar por cuarta ocasión consecutiva a David Cal, lo que le convierte con reservas en el previsible rival futuro del cuádruple medallista olímpico. A estas alturas, no se puede realizar una afirmación más contundente porque el mejor piragüista español de todos los tiempos está en pleno rodaje. Además, los 2 min 3,870 s firmados por Buzo no fue muy competitivo, aunque también es cierto que el viento jugó en contra de los dos y eso les impidió realizar una mejor marca.

Aún así, para hacer frente a Cal, tercero con un inusual 2 min 6,270 s, tendrá que rebajar su registro unos 15 segundos. El palista de Hío necesitó 1 min 47,187 s para subirse a lo más alto del podio en el Mundial de Duisburgo y en Pekín, con 1 min 48,397 s, fue superado por Opalev (1 min 47,140 s). Entonces, el último clasificado de la final, el ucraniano Attila Sandor, marcó 1 min 50,156 s.

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