Competición rechaza todos los recursos del Racing

Paulo Alonso Lois
Paulo Alonso FERROL

DEPORTES

JOSÉ PARDO

El comité desoye las alegaciones a tres tarjetas ante el Recre, por lo que los verdes irán a Murcia sin Cobas, Vosahlo, Carlos y Veiga

01 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

El Comité de Competición prolongó el sentimiento de maltrato del Racing por la actuación del árbitro murciano Pedro José Martínez Franco en el partido ante el Recreativo. El citado organismo desestimó todos los recursos presentados por el club ferrolano, que pretendía que fuesen levantadas la tarjeta vista por Miguel Ángel Tena y las segundas amarillas mostradas a Miguel Cobas y Tony Vosahlo. De este modo, el Racing debería acudir al próximo partido ante el Murcia sensiblemente mermado. Su entrenador, Juan Veiga, deberá sentarse en la grada del estadio de La Codomina, mientras que deberán cumplir un partido de sanción Carlos Rodríguez, Vosahlo y Cobas, quien después arrastrará cuatro amarillas que le dejarán al borde de un nuevo castigo. El consejo de administración del Racing ya anunció ayer, nada más conocer el fallo de Competición, que presentará un escrito ante el Comité de Apelación por las citadas tarjetas a Cobas, Vosahlo y Tena. Vosahlo El club esgrimió que la jugada que originó la segunda tarjeta de Vosahlo fue dudosa, por lo que ya supuso bastante castigo el penalti señalado, y la amonestación sobró, por lo que también quedaría anulado el partido sin jugar. Competición rechaza la alegación porque el Racing no demostró un «error manifiesto» del colegiado. Tena El Racing adujo que, en la tarjeta a Tena, en una pugna con Uche, «toca el balón limpiamente despejándolo, como corrobora la trayectoria en la que sale el balón». Competición dice que las imágenes sólo demuestran eso en parte y mantiene la tarjeta amarilla. Cobas El Racing explicó que la acción por la que Miguel Cobas vio su segunda amarilla ante el Recre quedó invalidada después, cuando el árbitro indicó un fuera de juego anterior. Competición dice, por una parte, que las imágenes no demuestran «la inexistencia del contacto»; y por otra, que pese a que los hechos quedaron anulados, no privan al jugador de la sanción. Da la sensación de que piensa que la jugada había quedado anulada antes sin que los jugadores se enterasen, y no de que quedó anulada con posterioridad por un fuera de juego anterior. Mantiene la tarjeta.