Contreras se quedó para llevar al Celta a la cabeza de la tabla

La Voz

DEPORTES

LARREA

El chileno hizo el único gol de un partido feo con pocas ocasiones.

13 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

El fútbol carente de detalles tiene premio en esta categoría y al Celta volvió a tocarle. Pablo Contreras compró su décimo en el aeropuerto de Peinador cuando el pasado lunes no subió a un avión que le llevaba a Chile. El defensa se quedó y su equipo ha vuelto a ganar. Tras un sinfín de partidos esperando por el famoso 4-2-3-1 celeste, Fernando Vázquez se decidió a utilizarlo. La infinidad de contratiempos en forma de lesiones que sufrió el equipo vigués llevaron al técnico a retomar este esquema. Jonathan y Gustavo López ocupaban las bandas en sus posiciones naturales. José Ignacio y Nagore el doble pivote. Esta vez no había nada que se saliese del guión, pero del de una película de terror. La imagen de los célticos en la primera media hora fue horrorosa. Dio más miedo que en los dos partidos anteriores, quizás esto era una buena señal. El último clasificado de Segunda llevó siempre la iniciativa y creó opciones de gol con asiduidad. Además su portero no veía llegar al rival en ningún momento. Esos 30 minutos eran el carburante del que disponían los andaluces. El desgaste de haber disputado una prórroga en Copa lo empezó a notar. La primera clara opción celeste no se produjo hasta que llegó el primer error defensivo local. José Ignacio se encontró con un balón de los que no suele fallar. Se empachó y lo mandó al anfiteatro. Eso fue todo. Al descanso sino hubiese límite de cambios, el entrenador céltico podía haber retirado a todos sus jugadores de en medio salvando a Pinto y Vryzas, primero y último. Como esto no era posible, sólo sustituyó a José Ignacio. Quizás el motivo de que había visto una tarjeta bastase para inclinar la balanza en su contra porque por demérito había hecho los mismos que Nagore. El mensaje en el vestuario vigués era sencillo: peor no se puede jugar y no estaban perdiendo. La entrada de Oubiña le quitó a su equipo el maquillaje de Hallowen. Las sensaciones eran otras. En una jugada ensayada llegó el gol de Contreras. El centro de Jandro a un saque de esquina en corto, lo remató el chileno con todas las facilidades concedidas por la defensa cordobesa. De haberse perdido este partido por un permiso de su club mal concedido, a marcar el gol de la victoria. El chileno se quedó para liderar en defensa y ahora también en ataque. Entonces ambos técnicos tocaron con descaro. Vázquez al repliegue; introdujo a Isaac y Manolo. Roberto Fernández al ataque dando entrada a sus teóricos elementos ofensivos. El Córdoba ha perdido todos los partidos en los que le marcado un tanto. Ayer este dato quedó sobradamente explicado. Los cordobeses notan la presión del que va mal en sus llegadas y son incapaces de ver la portería contraria. Al Celta le bastó con ser cuerdo en defensa para llevarse su tercer triunfo consecutivo. Vuelve a ganar jugando mal. Da que pensar.