Reportaje | Un blanquiazul en tierra de nadie | Llegó al Dépor, pero ni se vistió la camiseta y se fue a Zaragoza como parte del pago por Acuña. En la capital maña no despuntó y se le busca salida, pero en A Coruña no tragan
24 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Hay futbolistas que a veces ven una estrella que les ilumina el camino, la siguen, pero con el tiempo descubren que esa vía era la equivocada. Es el caso de Jesús Muñoz (Mota del Cuervo, Cuenca, 1976). El castellanomanchego pensó que había encontrado la gloria cuando el año pasado firmó por el Deportivo, pero la realidad está siendo diferente. Nueve meses después, a pesar de haber alcanzado el ascenso a Primera con el Zaragoza, los acontecimientos no han transcurrido como él esperaba. Su fichaje por el Dépor no era sino una maniobra blanquiazul para hacerse con los servicios de Toro Acuña. Así que nada más aterrizar en A Coruña le colocaron un billete con destino Zaragoza. Allí, en teoría, lo había solicitado Paco Flores, quien tras contar con el refuerzo de Galca lo dejó en segundo plano. Fue entonces cuando comenzó a utilizarlo como sustituto de Aragón. Las comparaciones llegaron entre ambos y La Romareda se posicionó en favor del ex madridista. Pero Jesús no desistió y llegó a disputar 26 encuentros, 11 de ellos como titular, totalizando 1.074 minutos, en los que marcó un gol y vio tres amarillas. El ascenso llegó y con él una lista secreta de descartes. En la misma figuraba el nombre de Jesús Muñoz. El problema es que el conquense fue cedido al Zaragoza por dos años y todavía le queda uno. Para deshacerse de él, el club maño debe contar con la aprobación del Deportivo, que, de momento, no quiere saber nada de él. Mientras, el Zaragoza trata de convencer a la escuadra coruñesa para encontrar otro lugar de destino. De puertas afuera, Jesús insiste en que quiere quedarse en La Romareda, Pardeza -el secretario técnico del club- asegura que no hay problema y uno de sus agentes, entiende que para no jugar, mejor en el Dépor.