El Compos viaja a Valencia en busca de un golpe de efecto

M. G. REIGOSA El técnico insiste en la necesidad de que el rival no se adueñe del balón SANTIAGO

DEPORTES

El Compostela sabe que buena parte de las opciones de ascenso pasan por no fallar en casa. Esa es una condición necesaria pero no suficiente, toda que ve precisa puntuar lejos de San Lázaro. Falló en Mérida e intentará invertir su suerte mañana en Mestalla. La expedición tiene previsto llegar hoy a media mañana a Valencia, después de un largo viaje de casi mil kilómetros, con tiempo suficiente para ver el encuentro de España, comer, reponer fuerzas y hacer una suave sesión de entrenamiento. A la baja de Biscay por sanción se sumó la de Bossa, uno de los candidatos a ocupar su puesto. Pasó la noche con fuertes dolores estomacales y no estaban en condiciones para afrontar la contienda. Así las cosas, Luis Ángel Duque convocó a dieciséis futbolistas: los porteros Óliver y Yiyi y los jugadores de campo Pignol, Adriano, Chema, Pinillos, Juanito, Pedro Aguado, Paco Corredoira, Jesús, Rodri, Maikel, Pedro Arquero, Cabarcos, Manuel Castiñeiras y Diego Pérez. Como ya hiciese la semana pasada, el técnico del Compostela insiste en un aspecto que considera clave: «No podemos dejarles el balón». Eso desde una perspectiva estrictamente futbolística. En un plano más piscológico tiene claro lo que desea: «Espero un Compos con la actitud del sábado, un Compos agresivo y serio, bien colocado en el campo. Eso es lo que nos ha faltado otras veces. Es importante que no nos despistemos. Somos un equipo con buenos recursos técnicos pero conviene que no nos creamos que somos más de lo que realmente se puede ser». En cualquier caso, no olvida las credenciales de un Valencia B que dejó una buena imagen en San Lázaro, sobre todo en la primera parte. Da por hecho que el filial será más incisivo y que arriesgará más. Destaca de nuevo a Jandro como el futbolista más peligroso en el entramado ofensivo, subraya la personalidad de Enguix en la línea media y la velocidad del equipo por las dos bandas, especialmente la de Albiol, que se desenvuelve por la derecha. Duque proclamó su confianza en el colectivo que dirige y de antemano descartó que el largo viaje pueda servir como disculpa en el caso de que las cosas no salgan de acuerdo con lo previsto. La consigna está clara: hay que centrar toda la atención en el Valencia B y dejar al margen las especulaciones. Pero a nadie se le escapa que una eventual victoria supondría un golpe de efecto. Y tampoco se escapa que el Compos, hasta la fecha, ha rendido más en situaciones extremas que ante perspectivas optimistas.