Los internacionales de Camacho dan al Dépor el liderato en la Liga

DEPORTIVO Ya es líder. Una jornada ha bastado al Dépor para tomar el mando de una Liga que puede confirmar a Valerón como el Roberto Verino del fútbol español. El canario, todo elegancia con un balón en los pies, dio un espectáculo por su visión de juego y su facilidad para el envío entre líneas. Marcó un gol y otros dos nacieron de su envidiable concepción del fútbol.


A CORUÑA

El seleccionador de Austria -próximo rival de España- debería haberse dado un paseíto por A Coruña para espiar a los de José Antonio Camacho. El armazón del combinado nacional (Valerón, Víctor, Manuel Pablo y Tristán) orquestó el liderato. Todos mojaron, menos el lateral.Riazor fue una vez más teatrillo de olés, con un espectáculo que culminó en el cuarto acto con una obra maestra de la triangulación. Nació también de la visión excepcional de Valerón, con un pase de la muerte de Víctor que remató Tristán.Y pocos pensaban al principio que el partido terminaría en fiesta, cuando el balón flotaba sobre el césped y los utilleros pinchaban el campo con varas para ver si al césped le daba por tragar semejante dosis de lluvia. La reedición coruñesa del diluvio universal, todo un trasvase hidrológico en 25 minutos, a punto estuvo de cargarse el espectáculo.Sólo al final del primer tiempo, cuando los charcos ya no hurtaban la pelota a los jugadores y las bolas de granizo se habían fundido sobre el verde, tomó el Dépor la manija del partido.Víctor puso remedio a una primera parte soporífera por las limitaciones pucelanas y la imposibilidad coruñesa de poner en práctica su fútbol de toque en tan acuoso escenario. El centro de Romero lo bajó Tristán para que Víctor, con la ayuda inestimable de Peña, lograse batir a Ricardo.El Valladolid no ofreció una resistencia excesiva. Sin embargo, hizo daño la altura de Lozano en la medular, como también la movilidad de Sales y Tote.Sigue siendo pronto para extraer conclusiones de un Dépor al que todavía le falta aceite en varios engranajes, pero que promete enormes satisfacciones. Quedan por limar esas indecisiones clásicas de comienzo de temporada, alguna imprecisión en los envíos y, sobre todo, distancias excesivas entre líneas.Con Eusebio en el campo, el Valladolid rozó el empate. Tote sacó astillas de la base del poste y la defensa se tragó un par de envíos largos porque el fuera de juego no acaba de salir redondo.El Dépor compensó el terreno perdido en la medular con Sergio. Víctor, a la izquierda. Makaay, a la derecha. Dos minutos después, Tristán regalaba un gol de cabeza a Valerón. Y el partido se acabó porque, en el enésimo pase largo del canario, Makaay encontró el camino del gol bajo Ricardo. Era el tercero. Tristán cerró la cuenta.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos

Los internacionales de Camacho dan al Dépor el liderato en la Liga