DEPORTIVO Lunes por la mañana. El reencuentro entre los jugadores del Dépor no será precisamente cálido. Ningún balón circulará por el estadio. En su lugar, básculas, jeringuillas y demás elementos de galeno con los que pasarán el primer examen de la temporada. Es la dichosa revisión médica, el ritual de cada pretemporada en el que se descubre quién se ha saltado la dieta, quién no ha hecho los deberes físicos o, incluso, quién ha practicado disciplinas deportivas censuradas a los futbolistas de élite.
18 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Djorovic es el único jugador del Deportivo que todavía no tiene un informe médico del club, una ficha en la que se describa al milímetro su situación física. «Cuando fichas a un jugador de más de treinta años raro es que no tenga alguna huella fruto de su actividad», explica Moncho Barral, médico del Deportivo. Así, al balcánico le espera en Riazor una retahíla de exámenes: electrocardiograma, ecocardiograma, radiografía de sus articulaciones, exploración por órganos, balance articular... «En los nuevos jugadores, hay dolencias o patologías que se pueden ver, o intuir», explica Barral. Pero Djorovic será la excepción. El paso del resto de deportivistas por Riazor se resumirá a un análisis de sangre, otro de orina y un control de su peso. Pese a que el club establece unas órdenes dietéticas que todos los jugadores deben respetar, «con algunos casos se personaliza». «No sé en otros clubes, pero aquí en el Deportivo los jugadores son bastante disciplinados con las normas que deben cumplir durante las vacaciones», añade el galeno deportivista. Si 35 jugadores parecen muchos para analizar en una mañana, Barral explica que es gracias a la experiencia. «Con plantillas largas todos los años, ya tenemos todo muy automatizado».