El ministro israelí de Cultura pide revocar la ciudadanía a los autores del filme «Naza», a los que acusa de cometer traición
CULTURA
Netanyahu critica a los directores de la película, Yuval Abraham y Rachel Szor, por su «intolerable antisemitismo» y el jefe del Ejército ordena acciones legales contra ellos
14 sep 2026 . Actualizado a las 21:05 h.El ministro israelí de Cultura, Miki Zohar, afirmó que trabajará para retirar la nacionalidad a los directores del documental Naza, que recibió el pasado sábado en el Festival de Venecia el Premio Especial del Jurado por mostrar la supuesta estrategia de Israel para destruir la Franja de Gaza. «Como ministro de Cultura, actuaré de inmediato para revocar la ciudadanía israelí de estos creadores viles por traición al país», dijo Zohar en un mensaje en X. Así, acusó a los cineastas de tener un «ardiente odio autodestructivo» y de estar «dispuestos a dañar a su patria para recibir aplausos de los antisemitas del mundo», lo que, según él, «constituye una traición al país».
Por su parte, el ministro de Seguridad Nacional, el ultraderechista Itamar Ben Gvir, dijo también en X que Abraham y Szor «son una vergüenza y una deshonra para todo el pueblo de Israel». «Desaparezcan. Estoy seguro de que sus amigos, nuestros enemigos de Hamás en Gaza, los recibirán con los brazos abiertos», les dijo Ben Gvir a los cineastas.
La cinta, de 80 minutos, pone sobre la mesa la supuesta estrategia que hay detrás de la matanza masiva y calculada de civiles palestinos en Gaza por parte de Israel. Su estreno en Venecia, el pasado jueves, recibió un respaldo apabullante por parte del público. Abraham y Szor formaron parte del equipo de la oscarizada No Other Land (2024), donde se profundizaba en la expansión y el sometimiento colono contra una comunidad rural palestina de la gobernación de Hebrón (sur de Cisjordania ocupada). Su nuevo proyecto entró con una cerrada ovación en la carrera por el León de Oro después de que el certamen lo aceptara in extremis una semana antes de su inicio, aunque al final solo se llevó el Premio Especial del Jurado.
El Naza del título es el término con el que los mandos y los servicios de inteligencia israelíes denominan a las víctimas colaterales de los bombardeos que han arrasado Gaza tras los ataques del 7 de octubre del 2023 contra Israel cometidos por Hamás y otros grupos islamistas palestinos, en los que murieron 1.200 personas y otras 250 fueron secuestradas y llevadas a la franja.
La cifra de víctimas en dicho enclave se eleva a su vez a más de 73.000, según las autoridades locales, controladas por Hamás.
El Ejército israelí contradijo el viernes al documental, al asegurar en un comunicado que sus decisiones para bombardear Gaza siempre las toma personal humano y no la inteligencia artificial (IA), como detalla el filme a partir de testimonios de oficiales de inteligencia y soldados de Israel.
Por su parte, el jefe del Estado Mayor del Ejército israelí, teniente general Eyal Zamir, acusó este lunes al documentalde inentar «socavar la legitimidad» de Israel y sus fuerzas armadas, y ordenó estudiar medidas legales contra la película y sus responsables. «Basándonos en lo publicado hasta ahora, esta no es una película que ofrezca críticas a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), ni un intento de establecer la verdad. Se basa en libelos de sangre, distorsiones deliberadas de la realidad y acusaciones graves y falsas contra los soldados y comandantes de las FDI», afirmó el general Zamir en un comunicado, en el que argumenta que el Ejército actúa «de acuerdo con el derecho internacional y sus normas éticas», y aseguró que sus tropas hacen esfuerzos para reducir el número de civiles afectados en sus operaciones.
Además, añade la nota, Zamir ordenó crear un equipo para preparar una respuesta a las acusaciones del documental, estudiar posibles acciones legales y revisar si durante su producción se utilizaron de forma no autorizada materiales clasificados.
Naza se basa en 24 testimonios anónimos de miembros del Ejército israelí y cuestiona la estrategia empleada por Israel en Gaza, especialmente el uso de tecnología y sistemas de inteligencia artificial para identificar objetivos.
El Ejército de Israel ya rechazó el viernes en un comunicado que la inteligencia artificial determine los objetivos de sus ataques, y puso en duda la identidad y las funciones de los entrevistados.
Un gran número de políticos y personalidades israelíes se han hecho eco de las críticas a la película. Entre ellos, el líder del partido opositor de centroderecha ¡Recto!, Gadi Eisenkot, quien, en un mensaje en X, acusó a sus autores de ofrecer una imagen «distorsionada y unilateral» del conflicto y de perjudicar a los soldados.
«Lo que lo hace especialmente doloroso e indignante es que esta mentira provenga de cineastas israelíes y se esté difundiendo ahora por todo el mundo», afirmó por su parte en sus redes Naftalí Bénet, del partido centroderechista Beyajad (Juntos).
A su vez, el ministro israelí de Seguridad Nacional, el colono y ultraderechista Itamar Ben Gvir, calificó de «desgracia y vergüenza» a Abraham y Szor por, según él, difamar a los militares.
El Likud, el partido de Netanyahu, publicó un comunicado en el que calificó el filme de «antisemita».
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, consideró este lunes «intolerable» el largometraje. «He oído hablar de él y es indignante [...] Luchamos contra la incitación antisemita a nivel mundial, pero cuando esta proviene de nuestras propias filas, resulta sencillamente intolerable», dijo Netanyahu en un vídeo de un minuto publicado en su cuenta de X.
El mandatario también aprovechó la ocasión para cargar contra sus rivales en las elecciones parlamentarias que tendrán lugar en Israel el próximo 27 de octubre, acusándolos de ser cómplices de una «incitación» similar contra Israel.
A continuación, citó declaraciones y acciones polémicas de sus rivales políticos, entre ellos Yair Golan, líder del partido de izquierda Los Demócratas, quien provocó indignación el año pasado al declarar: «Un país sensato no lucha contra civiles, no mata bebés por afición ni se fija como objetivo expulsar poblaciones».
Netanyahu también intentó vincular a su principal rival, el candidato centrista Gadi Eisenkot, con Golan, señalando que los partidos de ambos líderes firmaron recientemente un acuerdo de reparto de votos.
Eisenkot es exjefe del Estado Mayor de las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel) y Golan es exsubjefe del Estado Mayor. Ambos han criticado igualmente al documental Naza y ninguno de sus partidos defiende la creación de un Estado palestino como la solución al conflicto.