La primera jornada del festival de Viveiro fue subiendo de intensidad desde los enmascarados y melódicos President hasta la contundencia de Thrown y la potencia de Sabaton y Testament
02 jul 2026 . Actualizado a las 20:21 h.La vigésimo primera edición del Resurrection Fest comenzó ayer en Viveiro con una primera jornada que fue claramente de menos a más en cuanto a revoluciones y decibelios. En una tarde nublada y refrescada por el nordés y la brisa del Cantábrico, que agradecieron especialmente todos aquellos festivaleros llegados de fuera de A Mariña que vienen de sufrir semanas con temperaturas muy altas, los lobos humanoides de Man with a Mission y President dibujaron unas primeras horas de misterio.
Los primeros, llegados desde Japón con sus características cabezas de lobo, ofrecieron toda su energía con su particular fusión de metal, punk y dance. Dieron paso en el Main Stage a President, que ataviados con sus máscaras brindaron los mejores temas de su corta trayectoria de poco más de un año, en un concierto que se hizo más corto incluso de lo ya previsto, dado que terminaron casi diez minutos antes de la hora programada.
Con su propuesta de metal electrónico y melódico consiguieron arrancar cerca del final algún mosh pit, pero nada que ver con The Pretty Wild, que tomaron el relevo en el Ritugal Stage, y sobre todo con la contundencia de Thrown, que puso patas arriba el campo de Lavandeiras desde los compases iniciales.
Los estadounidenses de The Browning no bajaron el nivel y montaron una especie de rave con su deathcore cargado de sintetizadores, bajos electrónicos y profundos guturales.
Para dar un pequeño descanso en el nivel de revoluciones, como si de la calma antes de la tempestad se tratase, aparecieron en el Main Stage los esperadísimos A Day to Remember, con su pop punk y metalcore. Los estadounidenses encandilaron con su propuesta festiva y su show, que junto a los guitarreos de Self Deception en el Ritual, fueron el preludio perfecto para disfrutar de toda la artillería pesada —nunca mejor dicho— que ponen siempre los suecos de Sabaton, que eran los encargados desde medianoche de cerrar la primera jornada en el Main Stage con sus tanques, pirotecnia y power metal de primer nivel.
Aquellos que todavía quedasen con fuerzas pudieron disfrutar finalmente de Testament. El thrash de los de la bahía de San Francisco tuvo el honor de finiquitar la primera jornada de un Resu que, al igual que sucedió el pasado año, congregó ya a muchos más fans de lo que era habitual en la apertura del festival.
Hoy, Iron Maiden
Una banda se llevará hoy la mayor parte de la atención. Iron Maiden (Main Stage, 20.50 horas) regresa a Viveiro diez años después de su primera vez para repasar medio siglo de trayectoria siendo auténticas leyendas del heavy metal mundial.
Pero el quinteto capitaneado por Steve Harris y Bruce Dickinson no será la única atracción de una segunda jornada en la que destaca también Anthrax (doce y veinte de la noche), una de las bandas de thrash metal más importantes del panorama internacional. Antes, los amantes del hardcore español disfrutarán con Fallen at Dawn (15.25 horas, Main Stage), Fuet! (15.45 horas, Chaos Stage) y los ya consolidados Angelus Apatrida (18.30 horas, Main Stage).