091: «Nunca tuvimos vocación de ser un grupo de culto»

Javier Becerra
javier becerra REDACCIÓN / LA VOZ

CULTURA

José Ignacio Lapido, Jacinto Ríos, José Antonio García y Tacho González, los componentes de 091
José Ignacio Lapido, Jacinto Ríos, José Antonio García y Tacho González, los componentes de 091 gustaff choos

El grupo granadino presentará el próximo jueves 21 en Santiago su nuevo disco «Espejismo n.º 9»

14 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Son historia del rock nacional y, afortunadamente para sus fans, historia viva. Los granadinos 091 crearon en los ochenta y primeros noventa un cruce perfecto entre rock y literatura con ligeros toques andaluces. Tras separarse, retornaron en el 2016 en una celebrada segunda vida en la que han sumado a su discografía dos discos. La gira del último de ellos, Espejismo n.º 9 (2026) los trae la semana que viene a Santiago (jueves 21, sala Capitol, 21.00 horas, 35 euros). Tacho González (batería) y Jacinto Ríos (bajo) hablan de su pasado y presente.

—Escuchando el repertorio antiguo de 091 sorprende lo bien que han envejecido esos temas.

—Tacho González: Yo creo que sí. De hecho, en esta gira se comenta mucho lo bien que encajan los clásicos con las nuevas canciones. Creo que especialmente los últimos tres discos de la primera etapa han envejecido muy bien. Han sido un poco lo que le ha dado continuidad al grupo, a pesar de que hemos estado 20 años desaparecidos. La llama de 091 ha pervivido, sobre todo por las letras de José Ignacio, que son atemporales. Tocan temas universales que siempre van estar ahí.

—Algunas, como «Qué fue del siglo XX», incluso tienen más sentido hoy que cuando se publicaron.

—T. G.: Cuando sacamos esa canción hubo un momento en que un A&R de la compañía nos dijo, a los dos años, que ya estaba un poco como pasada. ¿Qué diría hoy?

—Nunca se entendieron con la industria. ¿Cómo lo llevaron?

—T. G.: Con frustración, porque nosotros nunca tuvimos vocación de ser un grupo de culto. Nos gustaría que mucha gente escuchara nuestras canciones y poder vivir holgadamente de esto. Se ve que nuestros gustos musicales y temáticos, las cosas sobre las que nos gusta hacer canciones y el tipo de canciones que hacemos, nunca han coincido con la mayoría. No quiero ser arrogante, pero creo que en algunos momentos hemos estado fuera de nuestra época y más en lo que iba a venir luego. Sobre todo, en cuanto a temática. En épocas en las que todo funcionó muy bien económicamente y la gente estaba feliz, éramos como un poco cenizos, porque siempre veníamos contando historias chungas. Luego, el tiempo nos ha dado un poco la razón. Las perspectivas del futuro son hoy un poco inciertas.

—En 091, la literatura pesaba más que en la mayoría de los grupos de rock de su momento.

—Jacinto Ríos: Una de las cosas que siempre se han valorado mucho del grupo son las letras. Y José Ignacio siempre cuenta que él se dio cuenta al principio de que la mitad de una canción es la letra y que hay que dedicarle también, por lo menos, la mitad del esfuerzo que a la música. Y lo hizo.

—Están en una segunda etapa, pero siguen sacando discos, mostrándose como un ente vivo. ¿Era una condición para volver?

—T. G.: Volvimos para celebrar el vigésimo aniversario de la separación, y se supone que después volvíamos a desaparecer. Pero, como nos fue tan bien y fue tan exitosa, ya al final de la gira empezábamos a pensar que igual merecía la pena seguir y no volver a dejarlo. En ese momento sí que fue cuando empezamos a plantearnos que, desde luego, si seguíamos, tenía que ser haciendo cosas, no viviendo del repertorio nostálgico del pasado, sino funcionando como un ente artístico vivo, sacando temas nuevos. Hemos hecho un par de discos.

«Toco "Zapatos de piel de caimán" y tengo las mismas sensaciones que tenía en los 90»

Cuando se fueron 091, el rock era el género dominante. Pero, cuando volvieron, se encontraron con un panorama muy diferente, en el que muchos se preguntan por la vigencia de ese lenguaje. «De eso hablamos no solo en entrevistas, sino entre nosotros. Es un tema recurrente: ¿dónde está el rock? El rock seguirá siempre ahí, igual que siguen el jazz, el tango o el barroco», piensa Ríos.

—¿Qué sienten cuando tocan hoy «Zapatos de piel de caimán» y ven al público cantándola como si tuvieran 20 años?

—T. G.: Bueno, tengo que decir que últimamente viene también gente más joven, lo cual produce un gran placer. La sensación que tengo al tocarla no es la de estar interpretando una canción antigua. Tengo las mismas sensaciones que tenía en los noventa, y eso me alegra mucho.

—J. R.: Yo creo que, cuando sales al escenario a tocar y te encuentras con un público que está completamente entregado, cantando contigo la canción, es un éxito. Da igual que haya cien, diez mil o cien mil personas.