«Al encuentro del hombre», libro de cuentos de James Baldwin

H. J. P. REDACCIÓN / LA VOZ

CULTURA

Baldwin, retratado en Estambul en 1966 con su máquina de escribir. A la derecha, portada del libro «Al encuentro del hombre».
Baldwin, retratado en Estambul en 1966 con su máquina de escribir. A la derecha, portada del libro «Al encuentro del hombre». Sexto Piso

El racismo y los miedos sobrevuelan los ocho relatos que componen este volumen, perfecto para entrar en el universo del escritor y activista estadounidense

22 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Tuvo que cumplirse el centenario de su nacimiento para que el escritor estadounidense James Baldwin (Nueva York, 1924-Saint-Paul-de-Vence, Alpes Marítimos, Francia, 1987) fuese justa, tardía y definitivamente reivindicado. Ahora, a solo unos meses de que se conmemore el 50.º aniversario de su prematuro fallecimiento, víctima de un cáncer de estómago, el sello Sexto Piso prosigue con la publicación de su obra, en este caso, del volumen de cuentos Al encuentro del hombre (1965). Son ocho relatos en los que late por doquier el corazón del mundo interior y literario del novelista, dramaturgo, ensayista, poeta y decidido activista por los derechos civiles de la comunidad afroamericana —igualmente luchó a favor de la visualización de la homosexualidad—, un universo que es abordado aquí con gran lucidez y, a veces, una dureza amarga, dolorosa, difícil de digerir. Baldwin pone el foco, especialmente, sobre las víctimas de la xenofobia, no siempre evidente, pero también sobre quien la ejerce, como en aquellos que, presenciando lo que ocurre, callan cobardemente. Precisamente por el modo en que se enfrentó con audacia a esta lacra, su obra tuvo un notable impacto en su país en años tan complejos como los cincuenta y sesenta, azotado por el racismo y la homofobia. Incluso entre sus correligionarios de la causa negra encontró rechazo tras declararse públicamente gay, hasta el punto de que consideraba el movimiento como sexista —en su combate incluyó el dogmatismo religioso cristiano, que juzgaba una herramienta más de los blancos para consolidar el sometimiento de los afroamericanos—. Toda esta segregación está en el origen de su marcha a Europa, de su exilio en Francia, donde era considerado solo un escritor. En los cuentos, el lector hallará estos temas, que, sin embargo, vuelan ligeros, nunca lastrados por la militancia y lo programático.