El «show» cutre y nostálgico de Justin Bieber en Coachella, la reivindicación de Karol G, el desliz de Sabrina Carpenter y las nuevas compañías de Jacob Elordi
CULTURA
El festival de California, que ha centrado la atención del mundo del espectáculo este fin de semana, ha estado lleno de polémicas, momentos para el recuerdo y posibles relaciones incipientes
13 abr 2026 . Actualizado a las 16:45 h.El Festival de Coachella ha vuelto a acaparar, un año más, todas las miradas del mundo del entretenimiento. El valle californiano se ha llenado de las caras más famosas del espectáculo, como actores, cantantes e influencers, que se desplazaron al Empire Polo Club de Indio para disfrutar de los mayores espectáculos de algunos de los artistas más reconocidos del mundo. Este año, tres eran los principales cabezas de cartel: Sabrina Carpenter el viernes, Justin Bieber el sábado y la colombiana Karol G el domingo. Y han dado mucho que hablar.
La controvertida actuación de Justin Bieber
El canadiense Justin Bieber era, posiblemente, el plato fuerte de los conciertos. Era la primera vez desde su gira Justice World Tour 2022 en la que volvía a presentarse ante un escenario de gran formato. Lo hizo con un espectáculo nostálgico, que ha sido uno de los que más comentarios ha generado, tanto para bien como para mal. Regresó por todo lo alto, con una explanada abarrotada de público como pocas veces se ha visto. Además de presentar su más reciente trabajo, los álbumes SWAG y SWAG II.
El espectáculo no fue lo que muchos esperaban. Bieber apareció, con una sudadera rosa y unas botas de agua de la marca de lujo española Loewe, en un escenario vacío para presentar un show completamente minimalista, marcado en su primera parte por su nuevo trabajo. Alternando entre momentos más intensos y otros más tranquilos, fue poco después cuando hizo un repaso por toda su carrera. Para ello, usó un ordenador portátil en el que, supuestamente atendiendo a las peticiones del público, reproducía varios vídeos de YouTube. «Menos mal que tiene contratado Premium, porque no querría tener que tragarme anuncios», dijo entre el público la también cantante Katy Perry, que como muchos otros asistentes no se podía creer el planteamiento del concierto.
Porque su estrategia, aunque novedosa, fue controvertida. Bieber paraba en varias ocasiones para acercarse al ordenador para elegir el vídeo de su elección, rompiendo en buena medida el ritmo del concierto. Pero también dio pie a momentos mágicos por su componente nostálgico. El canadiense conectó con su público, reproduciendo vídeos graciosos de su carrera, pero, sobre todo, convirtió también la explanada en un karaoke masivo, con fragmentos de algunos de sus éxitos primigenios, como Baby o Favorite Girl, e incluso de la famosa versión de que subió With You, de Chris Brown, que subió cuando era solo un niño de 13 años y lo catapultó al éxito mundial. El cantante de 32 años tuvo así la oportunidad de cantar a dúo con su yo más joven, en uno de los instantes que los asistentes a Coachella se llevarán como gran recuerdo de la edición.
El alegato de Karol G
La colombiana Karol G, primera latina en encabezar el cartel del importante festival, también estaba el domingo en el centro de todas las miradas por un interés tanto artístico como extramusical. Porque, según denunció la cantante, había recibido amenazas previas de que no se pronunciase públicamente contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) bajo riesgo de deportación. «Hay gente que me dice: "Es mejor que no [digas cosas como ICE Out]... porque, si dices eso, quizá al día siguiente recibas una llamada: 'Oye, te vamos a retirar el visado'. Te conviertes en un blanco, porque hay quienes quieren demostrar su poder"», reveló la artista en una entrevista a Playboy.
Aunque hizo caso a las recomendaciones, la artista no dejó pasar la oportunidad de reivindicar sus valores de otra forma, poniendo en valor a la comunidad latina, su cultura y su unión como pueblo. «Antes de mí hubo tantos artistas latinos increíbles que esto no se trata solo de mí, sino de mi comunidad latina, de mi gente; y al mismo tiempo es para mis latinos que la han pasado mal en este país últimamente», dijo sobre el escenario antes de destacar su condición de primera mujer latina en encabezar Coachella. «Que todo el mundo se sienta orgulloso de dónde es, que no tengan miedo y que levanten sus banderas», dijo como mensaje cuyas connotaciones eran fáciles de entender.
Poco después, Becky G, que participó con ella en la actuación de la canción MAMIII junto a un grupo mariachi de mujeres, quien añadió otro mensaje sobre la situación. Hacia el final de la actuación, Karol G salió del escenario y le dejó a su compañera, de nacionalidad estadounidense, que terminara con un alegato reivindicativo. «¡Que viva México! ¡Que viva Colombia! ¡Y también todos nuestros inmigrantes! Os queremos mucho...», gritó.
La polémica de Sabrina Carpenter
En el caso de la otra cabeza de cartel, Sabrina Carpenter, su actuación desplegó una estética retro, un concepto cinematográfico y con el glamur de Hollywood, siempre con el sentido del humor y la espectacularidad que la caracteriza. Y, aun con todo tan milimétricamente estudiado, tampoco estuvo exenta de polémica.
Entre el público, alguien lanzó un grito que hizo que la cantante interrumpiese su actuación para calificarlo de «extraño», asegurando que no le gustaba y definiéndolo como «un canto tirolés». Se trataba de una zaghrouta, un grito tradicional de celebración en diversas culturas árabes que se manifiesta en un ululeo agudo. Un gesto habitual de las mujeres en bodas, fiestas y celebraciones que es todo un orgullo cultural para Oriente Medio y su diáspora.
La reacción de Sabrina Carpenter no sentó nada bien a muchos usuarios. Tanto, que la artista tuvo que pedir perdón públicamente como respuesta a un fan indignado en X. «Mi reacción fue pura confusión y sarcasmo, no tuve mala intención. Pero reconozco que podría haberlo manejado mejor», expresó, entonando el mea culpa y dándose por enterada de lo que supone esa forma cultural de expresión.
Jacob Elordi y las Kardashian
Entre el público estaba lo más granado del mundo del espectáculo mundial. Pero si algo llamó la atención es el séquito de las Kardashian, que en esta ocasión, además de a Timothée Chalamet —emparejado con Kylie Jenner—, incluyó también al actor Jacob Elordi. Los rumores no han tardado en correr como la pólvora, y muchos han relacionado ya al intérprete de Euphoria con Kendall Jenner.
Se dejaron ver en público en el mismo grupo de gente, aunque poco más. Pero, según explicó una fuente anónima a DEUXMOI, posteriormente, en la after party de Justin Bieber —las Kardashian-Jenner son grandes amigas de Hailey y del cantante— Kendall y Jacob «se estuvieron enrollando y estuvieron toda la noche juntos».