Publican «Ultreia», la novela histórica sobre el Camino de Santiago: «La reina Urraca no ha sido suficientemente reconocida»

La Voz SANTIAGO / LA VOZ

CULTURA

Francisco Narla (centro) con Valentín García (izquierda) y el dean, Manuel Jesús Formoso.
Francisco Narla (centro) con Valentín García (izquierda) y el dean, Manuel Jesús Formoso. XOAN A. SOLER

La novela de Fran Narla aborda el tiempo del obispo Gelmírez. Estará acompañada de otras dos, «Suseia» y «Santiago», sobre la figura del mestre Mateo y la desaparición de los resto del Apóstol

11 mar 2026 . Actualizado a las 16:08 h.

«Busco el grial, una buena historia, y cuando me acerqué al Camino supe que tenía que contarlo». Y lo ha hecho. Francisco Narla acaba de publicar Ultreia, la primera novela de una trilogía que se titula como aquel viejo dicho Ultreia et Suseia, Santiago, que abarca lo inabarcable, siglos de historia de Compostela y del Camino que termina en ella. «Para un escritor es difícil, porque ¿cómo cubres mil años de historia?». Así que Narla ha buscado algo físico. Ahí estaban la catedral y los grandes momentos arquitectónicos que acompañan también grandes cambios en la historia de Santiago y de Europa.

Ultreia, la primera entrega de esta trilogía —que se irá completando en los próximos meses con Suseia y Santiago, las dos siguientes entregas— aborda los años del mandato de Diego de Gelmírez, obispo cuya ambición puso a Compostela en el mundo al mismo tiempo que gobernaba a base de corruptelas. «Gelmírez, con todas sus luces, sin duda tiene muchas sombras», explicaba el autor en el acto de presentación, que se desarrolló en la propia catedral de Santiago, una de las protagonistas de esta trilogía.

«Sin conflicto no hay historia», decía Narla sobre la figura en claroscuro que se dibuja de Gelmírez, al que hay que sumar otro gran personaje histórico, el de la reina Urraca. «Urraca ha sido suficientemente reconocida», terciaba Francisco Narla sobre una mujer que no fue ni consorte ni acompañante, que se enfrentó a los malos tratos de su marido, que mantuvo un territorio y definió Galicia y gracias a la que se produjeron cambios legislativos de calado. «Tenía que estar», subrayaba el autor.

Ultreia habla de poder y de corrupción, pero lo hace no como «un artículo de enciclopedia», relatando los hechos históricos. Narla apuesta por abordar la historia de Compostela y de la revolución que se estaba dando en aquellos años a través de historias humanas, la de una niña sin padre acuciada por las corruptelas del obispo que encargó un frontón de plata pero no hay rastro documental de su pago y la de un cantero, un padre sin hija, que llega para construir también un trocito de Europa.

«Después de leer Le roi s'amuse (El rey se divierte, de Víctor Hugo), tomé la decisión de que mi personaje sería Triboulet, el que acaba de causar la muerte de su hija, el que es responsable del mayor pecado que puede cometer un padre. ¿Cómo se arregla, cómo se enmienda ese hombre?», decía sobre el personaje del cantero en esta novela.

XOAN A. SOLER

Si Ultreia habla de Gelmírez y de la corrupción, Suseia, la siguiente entrega, se centra en el mestre Mateo. En como «vendió su alma al diablo para crear la mayor obra de la cristiandad», decía Narla a pocos metros de la obra cumbre del maestro, el Pórtico de la Gloria. «Toda la historia está relacionada con las imágenes del pórtico. Suseia, por tanto, es el arte en el camino». La tercera novela, que cierra esta trilogía, arranca en 1589, en horas bajas del Camino. «La tercera novela, Santiago, es sobre la redención», adelantaba el autor durante la presentación.