Quatrebarbes viaja tras la locura del gran historiador del arte Aby Warburg

H. J. Porto REDACCIÓN / LA VOZ

CULTURA

Aby Warburg ?en el centro de la imagen?, retratado en torno a 1902 junto a su padre y dos de sus hermanos.
Aby Warburg ?en el centro de la imagen?, retratado en torno a 1902 junto a su padre y dos de sus hermanos.

Con un mecanismo similar a aquel pionero atlas, la poeta y editora francesa trabaja literariamente en «Aby»

08 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Descendiente de una familia de banqueros judíos, Aby Warburg (Hamburgo, 1866-1929) es uno de los más grandes historiadores del arte, cuyo trabajo revolucionó y alumbró el futuro de la disciplina, en particular, de la iconografía y la iconología, junto con la labor de uno de sus discípulos, Erwin Panofsky. Hoy esta área del conocimiento no se entiende sin sus innovadoras contribuciones. En un aviso del gran coleccionista en que se convertiría —con una biblioteca de casi 60.000 volúmenes, verdadera raíz del hoy reputadísimo Instituto Warburg de Londres, meca de los investigadores—, Warburg cedió, siendo el primogénito y entonces un adolescente, sus derechos sobre la empresa paterna a cambio de que sus hermanos financiasen su apasionada afición por los libros y la erudición.

En esa línea se movía el proyecto que a su muerte dejó inacabado, el Atlas Mnemosyne, una recopilación de varios miles de imágenes —fotos, material gráfico, reproducciones...— articuladas en sesenta tablas en una composición que debía servir «para el estudio de la función de los valores expresivos de la Antigüedad establecidos en la representación de la vida activa en el arte del Renacimiento europeo». Mucho antes, el horror sufrido durante la Gran Guerra lo llevó a la locura y al internamiento psiquiátrico en la clínica de Bellevue, perdido en los abismos de la esquizofrenia, la paranoia y las fobias, en un espinoso camino de sanación.

Con un mecanismo similar a aquel pionero atlas, la poeta y editora francesa Marie de Quatrebarbes (Dieppe, Normandía, 1984) trabaja literariamente en Aby (2022) su indagación de la enfermedad mental de Warburg, en un montaje documental entre orgánico, fragmentario y caótico con el propósito de atrapar en su malla el duro proceso vivido por el historiador, sin que el relato cronológico la obsesione, como tampoco obsesionaba a su protagonista como guía de análisis. Lo importante en esta poética de Quatrebarbes es que al final, de la observación y la lectura de esta composición aparentemente desequilibrada, emerjan las confluencias.

El sello cacereño Periférica llevará mañana a las librerías la versión española de Aby, este peculiar artefacto novelístico sobre Warburg debido a la refinada escritura de Marie de Quatrebarbes.