El músico Daniel Broncano dejará la Sinfónica de Tenerife: «Deseo volver a la Península y formar una familia»
CULTURA
El hermano del presentador de «La revuelta», que conoció su vocación musical en Santiago de Compostela, abandonará su puesto al final de la temporada
03 mar 2026 . Actualizado a las 20:26 h.Daniel Broncano, hermano del presentador de La revuelta, dejará su función como, director gerente de la Sinfónica de Tenerife por motivos personales al término de la actual temporada. «Por razones puramente personales he tomado la decisión de terminar mi trabajo para la Sinfónica de Tenerife. Es mi deseo volver a vivir en la Península y poder formar una familia», ha expresado el músico, que descubrió su vocación musical en Santiago de Compostela, al entrar en el Auditorio de Galicia para refugiarse del mal tiempo.
El músico ha indicado que «aún quedan al menos cuatro meses de intenso trabajo» y aprovechado la ocasión para expresar su agradecimiento «más sincero» a todas las personas que forman parte del Patronato Insular de Música, «orgulloso desde antes de llegar hasta el día de hoy de este tesoro que es la Sinfónica de Tenerife».
Durante este período, la Sinfónica de Tenerife ha reforzado su actividad, impacto y proyección con un notable crecimiento de públicos, recoge una nota del Cabildo de la isla, que gestiona la Sinfónica a través del Patronato Insular de Música.
La orquesta ha vuelto a los escenarios de prestigio en la Península con actuaciones recientes en los festivales de Santander, Pollença y Musika-Música Bilbao. Además, se han impulsado nuevos ciclos de cámara y para público joven junto a nuevos patrocinadores, garantizando también el acceso a la oferta de la orquesta con guaguas gratuitas desde toda la isla. En el ámbito artístico, esta temporada ha contado con el liderazgo de Pablo González como director principal invitado.
El consejero insular de Cultura, Museos y Deportes y presidente del Patronato Insular de Música, José Carlos Acha, ha agradecido la dedicación y el trabajo desarrollado por Broncano en la gerencia durante estos dos años y medio, destacando que «ha realizado un gran trabajo y ha dado un gran impulso» al Patronato y a la actividad de la Sinfónica de Tenerife. «Para dar continuidad y estabilidad al buen momento de la orquesta, estamos ya trabajando en la cobertura de este puesto», concluyó.
Daniel Broncano accedió al cargo tras ganar el concurso público convocado en el 2023, procedente de la Orquesta de Córdoba, y había sido renovado recientemente. Tras concluir su etapa en Tenerife, se reincorporará a la dirección del festival Música en Segura, en Segura de la Sierra (Jaén).
Epifanía en Compostela
Según explicó hace tiempo, la epifanía musical de Daniel Broncano le vino durante una visita a Santiago de Compostela. A diferencia de su hermano David, que nació en la capital gallega, adonde su madre fue a dar a luz mientras vivían en Rianxo, Daniel nació en Orcera, el pueblo de Jaén al que sus padres se trasladaron luego.
«Mis padres, de Madrid, con un cierto anhelo hedonista, habían decidido mudarse a Rianxo, buscando airearse de la ciudad. Durante ese tiempo en Galicia fue cuando nació mi hermano, David. Estuvieron dos años, pero al final la lluvia y los temporales les pesaron y decidieron mudarse a Orcera, a Jaén, de nuevo en busca de las bondades de un lugar más pequeño y, en ese caso, en el medio rural. Aun así, les gustaba tanto la ría de Arousa; tienen tan buenos recuerdos y amigos de esa etapa, que volvieron muchos años allí a veranear. En 1994, en una de esas vacaciones en Rianxo, y en un día lluvioso, fue cuando fuimos a Santiago y cuando yo descubrí a mis ocho años mi vocación», señaló en una entrevista para La Voz.
«Recuerdo que, como refugio improvisado por el mal tiempo, nos metimos en el Auditorio de Galicia, que creo que tenía aún una corta trayectoria. Allí estaba tocando la Orquesta Sinfónica de Galicia y su sonido me impresionó. Me parecía milagroso que saliese de esa forma, con esos colores y texturas… En mi familia, mi abuelo y mi padre sí eran aficionados a la música clásica, pero yo, hasta ese momento, no le había prestado atención. Desde lo de Santiago, sin embargo, me quedé atrapado», rememoró risueño. «Quedé fascinado. Quise empezar a escuchar todos esos discos que tenía mi familia; a preguntar por los instrumentos. Me atraía mucho el oboe, con su timbre prominente y su capacidad para provocar emociones… Quería tocar tanto ese instrumento como el violín. Me acuerdo que, en esa época, me quedaba mirando los violines en los escaparate de las tiendas de música por si sacaban alguno y me lo dejaban probar», rememoró. «No era un pasatiempo; era un compromiso serio. Me pasaba todo el día escuchando música, leyendo sobre ello. Era, y sigo siendo, muy entusiasta, apasionado. Yo veo un ciempiés cruzar una calle y ya me parece fascinante», ilustró de forma gráfica.