Pérez-Reverte anuncia que las jornadas suspendidas sobre la Guerra Civil se celebrarán del 5 al 9 de octubre y veta a Uclés

La Voz EFE / SEVILLA

CULTURA

El escritor Pérez-Reverte durante la rueda de prensa en la que anunció las nuevas fechas de las jornadas.
El escritor Pérez-Reverte durante la rueda de prensa en la que anunció las nuevas fechas de las jornadas. José Manuel Vidal | EFE

El ciclo de conferencias se canceló tras la polémica renuncia del último ganador del Premio Nadal, que se negó a compartir cartel con Aznar y Espinosa de los Monteros a pesar de que había confirmado que asistiría

03 feb 2026 . Actualizado a las 08:34 h.

Las jornadas de debate sobre la Guerra Civil 1936. La guerra que perdimos todos, dirigidas por Arturo Pérez-Reverte y el periodista Jesús Vigorra, se celebrarán en Sevilla del 5 al 9 de octubre después de que se suspendieran por la polémica suscitada por el escritor David Uclés, último ganador del Premio Nadal, que renunció a asistir. Los organizadores invitarán para octubre a Pablo Iglesias, pero, según ha matizado este lunes Pérez-Reverte en rueda de prensa, el autor de la novela La península de las casas vacías no volverá a participar en el ciclo, que estaba previsto para esta semana, porque «se ha desacreditado a sí mismo y no queremos que desacredite las jornadas».

Uclés fue el primero en rechazar su participación en el evento, tras haber confirmado su asistencia, por intervenir en este el expresidente del Gobierno José María Aznar y el exdirigente de Vox Iván Espinosa de los Monteros, una actitud que siguieron inmediatamente después el dirigente de Izquierda Unida (IU) Antonio Maíllo, el escritor Paco Cerdá y la exvicepresidenta del Gobierno Carmen Calvo, entre otros. Los organizadores han aplazado la undécima edición del ciclo tanto para encontrar nuevos invitados como debido a las amenazas de escrache en la Fundación Cajasol, entidad que patrocina estas jornadas y cuya sede iba a servir de escenario para su celebración. 

Esas han sido las dos razones para posponer los encuentros hasta octubre, ha explicado Pérez-Reverte. Por un lado, el «desequilibrio» entre izquierda y derecha provocado por las renuncias de varios participantes después de haber confirmado su asistencia, una vez ya cerrado el programa, y la falta de tiempo para buscarles reemplazo; y, por otro, «la amenaza expresa en redes sociales de la extrema izquierda y Podemos».

En este sentido, Pérez Reverte ha señalado que la propuesta de que Pablo Iglesias participe como ponente en octubre es «para que en vez de enviarnos escrachadores disienta de manera razonable y civilizada». El escritor también ha insistido en la coincidencia de que sean Iglesias, «invitado en ediciones anteriores», y Vox quienes hayan rehusado participar siempre en el evento.

Los organizadores, según el creador de Alatriste, tenían que evitar que se produjeran los escraches anunciados y «se metiera gente a dar la bronca» en la sede de la Fundación Cajasol. «Eso fue lo decisivo, la amenaza de bronca», ha insistido Pérez-Reverte, que ha calificado este hecho de «gravísimo», porque «el síntoma de la enfermedad es terrible; estamos en una deriva, en un camino siniestro y muy sombrío», a la vez que ha lamentado que existan «elementos que necesitan mantener la tensión y la violencia para mantenerse a sí mismos ante la falta de argumentos intelectuales».

El escritor, que ha insistido en el título de las jornadas —sobre el que también hubo polémica, ya que apareció en algunos carteles con interrogaciones— ha leído una larga lista de ponentes que participaron en las diez ediciones anteriores de estas jornadas que, entre otros asuntos, trataron sobre el periodista Manuel Chaves Nogales, la monarquía y la república como sistemas de gobierno o España como mito y realidad, y por las que pasaron destacadas personalidades de la izquierda como Julio Anguita, Alfonso Guerra o Carmen Calvo; estos dos últimos, además, en varias ocasiones. Por su parte, Vigorra ha enumerado a los participantes que, tras confirmar su asistencia y conocer plenamente el programa, rechazaron asistir después de que el domingo 25 de enero lo hiciera Uclés. Estos fueron Antonio Maíllo, Paco Cerdá, la dirigente socialista andaluza María Márquez, la historiadora Zira Box y Carmen Calvo, quien argumentó que todos sus compañeros en el Consejo de Estado le desaconsejaron que interviniera.

En contraste, Pérez-Reverte ha recordado que el ministro de Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, mantuvo su asistencia a las jornadas e incluso se ofreció, ante la polémica, a buscar a nuevos ponentes entre la izquierda que sustituyeran a los que causaron baja. Vigorra ha mostrado su convencimiento de que fue un breve mensaje de Pablo Iglesias en redes sociales el mismo domingo 25 por la noche el que desencadenó la sucesión de renuncias.