Fallece a los 111 años, y sin dejar de pintar un solo día, Luis Torras, el abuelo de Galicia

Alejandro Martínez VIGO / LA VOZ

CULTURA

Fue uno de los artistas de Vigo más prolíficos y populares del siglo XX

16 ene 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

El artista Luis Torras falleció este domingo en Vigo a los 111 años. Era la persona de más edad de Galicia y posiblemente también el pintor más longevo del mundo. Hasta el fin de sus días, nunca perdió el entusiasmo de situarse frente al caballete para dar rienda suelta a su creatividad. Luis Torras se marcha solo unos meses después de haberse quedado viudo. Su mujer, María Jesús Incera, alcanzó los cien años. El fallecimiento de su inseparable esposa y musa en muchas de sus obras supuso una pérdida irreparable para el artista.

Vigo despide así a uno de sus pintores más influyentes del siglo XX. Nació el 29 de diciembre de 1912 en la céntrica calle de Alfonso XIII, a pocos metros de la iglesia de Santiago el Mayor. Tras estudiar en el colegio de los Hermanos Maristas, se trasladó a Madrid para formarse en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. Con el estallido de la Guerra Civil, se vio obligado a incorporarse a filas. En el frente resultó herido por dos balas, una de ellas cerca del cerebro, lo que lo dejó sordo. Finalizada la contienda, acabó sus estudios y obtuvo el título de profesor de Dibujo, profesión que ejerció desde 1954 en la Escuela de Artes y Oficios de Vigo, donde dejó un gran recuerdo en muchas generaciones de alumnos.

Desde hacía décadas vivía retirado en el domicilio familiar en el centro de Vigo. El matrimonio de centenarios habitaba de forma independiente una de las plantas de la casa. En la planta de abajo residen familiares, que siempre han estado pendientes. Hasta hace poco tiempo, ellos mismos se hacían la comida y se ocupaban de muchas tareas del hogar. Hacía ya mucho tiempo que no salían de casa. Solo lo estrictamente necesario cuando debían acudir a alguna cita médica.

El secreto de Torras para haber vivido tantos años fue ser siempre una persona muy activa. Una particularidad de su forma de ser es que nunca se sentaba, reconocía su nuera Marina. «No para quieto, siempre está de pie», decía. También cuidaba mucho su alimentación, que era muy austera y nunca tomaba alcohol.

Torras fue un artista muy reconocido. Los temas de su pintura son las figuras humanas estáticas, los paisajes y las naturalezas muertas. Comenzó a exponer en 1954. El Museo Reina Sofía de Madrid alberga uno de sus bodegones que resultaron premiados. También hizo un mural para la sede central de la extinta Caixavigo. En la Casa das Artes de Vigo se encuentra una parte de lo mejor de su obra, que también se puede apreciar en el Museo de Pontevedra, la colección Afundación o el Centro Galego de Arte Contemporánea. Torras vivió pintando hasta el fin de sus días. Gozaba de un gran sentido del humor y solía decir que haber superado los cien años era «una barbaridad», pero que su manía era seguir trabajando incansablemente. A su sucesor como abuelo de Galicia, le pedía paciencia. El artista será velado en la intimidad familiar.