Jeff Beck, el guitarrista al que el rock se le quedaba pequeño

Javier Becerra
javier becerra REDACCIÓN / LA VOZ

CULTURA

Jeff Beck
Jeff Beck LEHTIKUVA

Músico virtuoso e inquieto, se inició en el r&b pero voló al rock progresivo, el jazz y el funk en la década de los setenta

12 ene 2023 . Actualizado a las 18:31 h.

Imposible no quedarse prendado con aquella secuencia del filme Blow Up (1966). Ahí estaba él. Con un peinado casco y su pose elegante. Dándole tralla al r&b acelerado, sucio y desafiante de Stroll On. De pronto, el amplificador falla y él decide emprenderla a golpes con su guitarra. El público de hielo observa su acción destructiva estático. Hasta que él coge el mástil despedazado, lo tira a la audiencia y esta enloquece. Buena parte del gozo y el absurdo de un juventud que estaba saboreando la cultura pop por primera vez quedaba ahí reflejado. La banda que estaba sobre el escenario era The Yardbirds. El guitarrista malhumorado, Jeff Beck. En la madrugada del jueves se difundía la noticia de su fallecimiento a los 78 años, a causa de una meningitis bacteriana repentina.

En la citada escena se encontraba abriendo nuevos caminos a esa música hecha por blancos británicos que querían sonar como los negros americanos. En su imposibilidad de hacerlo generaron un nuevo estilo. Beck acababa de sustituir a Eric Clapton en la banda y compartía nómina con Jimmy Page. Sin complejos, dejó muestras de su talento rápidamente. Llevando el rocoso sonido del grupo a otro nivel. Por ejemplo, el toque psicodélico de Shapes of Things le pertenece. En su momento dejó asombrada a la comunidad rock. Ya se veía ahí que iba a ir más allá. Mucho más allá.

Lo hizo. Aquel joven aguantó poco más de año y medio en la formación. Pronto vio claro que debía ser el jefe. Con The Jeff Beck Group lo hizo, junto a dos históricos: Rod Stewart a la voz y Ronnie Wood al bajo. Dejaron dos álbumes fundamentales, Truth (1968) y Beck-Ola (1969), en los que ya se avanzaba claramente el hard-rock que dominaría la primera mitad de los setenta con bandas como Led Zeppelin y Deep Purple. Sin embargo, cuando el estilo pegaba fuerte y se abría el camino al heavy metal, él pisaba otro lugar.

Con el exuberante Blow by Blow (1975) se situaba en un planeta distante, haciendo una suerte de rock progresivo con vistas al jazz y el funk. Mientras Eric Clapton o Jimi Page seguían abrazados al blues y el rock, él volaba hacia otros parajes mucho más experimentales y espaciales. También inaccesibles para quienes exigían la inmediatez y pegada recibida en The Yardbirds. Ahí se labró una fama de guitarrista virtuoso, se convirtió en modelo para estudiantes y portada recurrente en las revistas de guitar-heros Pero también lo alejó del gran público, que necesita hits para el recuerdo y no serpenteantes piezas instrumentales.

Por eso, Jeff Beck siempre ha estado ahí como nombre de referencia indiscutible, pero sin la envergadura popular de músicos como Jimi Hendrix o los citados. Con una carrera intermitente por problemas de salud, trabajó con artistas de todo tipo como Bon Jovi, Mitch Mitchell, Linda Ronstadt, Tina Turner, Mick Jagger, Rod Stewart y Roger Waters. También obtuvo el reconocimiento con ocho premios Grammy. Su última aportación fue 18, un disco grabado con al actor Johnny Depp y editado el año pasado.