Víctor Erice rompe tres decenios de silencio al acabar el rodaje de «Cerrar los ojos»

Antonio Paniagua MADRID / COLPISA

CULTURA

Erice, a sus 82 años, entre los actores José Coronado y Manolo Solo, dando indicaciones durante el rodaje de «Cerrar los ojos».
Erice, a sus 82 años, entre los actores José Coronado y Manolo Solo, dando indicaciones durante el rodaje de «Cerrar los ojos». Manolo Pavón

La cinta, que indaga en la identidad y la memoria, cuenta con un reparto encabezado por Manolo Solo, José Coronado y Ana Torrent, con la que se reencuentra cincuenta años después de «El espíritu de la colmena»

15 dic 2022 . Actualizado a las 20:25 h.

Se prodiga poco detrás de la cámara, pero cuando lo hace firma una obra maestra. Víctor Erice, alérgico al mercado y el cine comercial, vuelve a la dirección cinematográfica 30 años después del estreno de «El sol del membrillo». El cineasta ha terminado de filmar Cerrar los ojos, película que cuenta con un reparto encabezado por Manolo Solo, José Coronado y Ana Torrent.

La cinta narra la historia de la desaparición de un afamado actor español durante el rodaje de un largometraje. La policía nunca llegará a encontrar el cadáver, pero está segura de que el intérprete ha sufrido un accidente al borde del mar.

La ficción pivota sobre la identidad y la memoria, asuntos que el director ya ha abordado en su parca pero brillante filmografía. Escrita a cuatro manos por Víctor Erice y Michel Gaztambide, ganador de un Goya por No habrá paz para los malvados, la película se ha rodado en localizaciones de Granada, Almería, Asturias y Madrid.

Si bien durante estos tres decenios ha estado apartado de los platós, la vida del autor de El espíritu de la colmena y El sur ha permanecido inextricablemente unida al mundo del celuloide. «No he estado inactivo. La condición de cineasta no la separo del estudio del cine, de su contemplación y enseñanza», asegura a TVE el director, que concede contadas entrevistas.

Aunque había desertado de la industria cinematográfica, Erice ha seguido participando en cortometrajes y videoinstalaciones, ha colaborado en varios filmes colectivos y ha mantenido una correspondencia audiovisual con el iraní Abbas Kiarostami.

«Antes el lugar del espectador era exclusivamente la sala de cine. Eso, que hizo del cine el gran arte popular del siglo XX, se perdió», declara Erice, que cuando contempla una película en el ordenador no dice que «la ha visto», sino que la «ha visionado», según explicó a TVE. El cineasta lamenta la desaparición de espectadores y su conversión en consumidores.

Cerrar los ojos representa además el reencuentro del director con Ana Torrent, quien a los siete años encarnó el papel protagonista de El espíritu de la colmena (1973), la primera creación de Erice y el único filme español que ha entrado en la lista de las 100 mejores películas de la historia del cine de la revista Sight & Sound. En el elenco también figuran María León, Petra Martínez, Soledad Villamil, Mario Pardo, Elena Miquel y José María Pou.

Fernando Trueba y Andrés Vicente Gómez

La película, que se estrenará el año que viene, pone fin a la larga ausencia de Erice, en la que ha tenido mucho que ver el amargo trance que supuso ser apartado del rodaje de El embrujo de Shangai por discrepancias con el productor Andrés Vicente Gómez.

No rodar esa película, basada en la novela homónima de Juan Marsé, sumió en la frustración al cineasta. Era un proyecto en el que había invertido tres años. Al final, Fernando Trueba realizó la película a partir de un guion diferente, mientras que el de Erice tuvo un destino exclusivo para estudiosos y cinéfilos al publicarse como libro.

Para rodar Cerrar los ojos, el cineasta, de 82 años, ha contado con Valentín Álvarez como director de fotografía, con quien ya trabajó en el mediometraje La Morte Rouge y el documental Centro histórico, que incluía episodios de Pedro Costa, Manoel de Oliveira y Aki Kaurismaki.

En el equipo destacan también nombres como Curru Garabal (Intemperie), que se encarga de dirección de arte; Helena Sanchis (Días contados, La carta esférica), que asume el diseño de vestuario, y Ascen Marchena (La isla interior), a quien se ha encomendado el montaje. La banda sonora corre a cargo de Federico Jusid, compositor de El secreto de sus ojos.

El director argumenta que el cine era para su generación una ventana abierta al mundo, un lugar en el que el espectador podía liberarse de la carga siniestra de la dictadura y un espacio de evasión y aprendizaje. Sin embargo, la televisión y la multiplicación de formas de ocio y dispositivos ha destronado al séptimo arte de su posición de privilegio.

Desconfía el cineasta de las teorías que fían el progreso y la creación de espacios de libertad a las nuevas tecnologías. Piensa que en la imagen digital se puede cambiar todo, desde el encuadre al paisaje, circunstancia que ha mermado la caprichosa intervención del azar, un azar «que a veces conduce a la revelación».