Narelle Jubelin dialoga en el CGAC con el territorio gallego y su memoria

Miriam García
m. g. SANTIAGO / LA VOZ

CULTURA

La creadora australiana Narelle Jubelin, en el CGAC, junto a algunas de sus piezas.
La creadora australiana Narelle Jubelin, en el CGAC, junto a algunas de sus piezas. Sandra Alonso

El proyecto expositivo de la artista australiana «Nalgures» incorpora por primera vez en sus piezas obras de otras creadoras como Anna Turbau y Ana Romaní

04 jun 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Un diálogo con Galicia, con su territorio y con su memoria. Ese es el eje principal de Nalgures, el proyecto expositivo de la australiana Narelle Jubelin (Sídney, 1960) que desde este viernes puede visitarse en el Centro Galego de Arte Contemporánea (CGAC) en Santiago. Para las numerosas piezas creadas específicamente para la muestra, la artista dialoga con diferentes espacios, como el cementerio de Bonaval y los lavaderos del río Sarela (Santiago), Pinisqueira (Aguiño) y Artes (Corrubedo), pero también con sus gentes, caso de Encarna Otero, Purificación Pérez Sampedro y Josefa Torres, para sumergirse en toda esa memoria que atesoran esos lugares casi olvidados en la actualidad.

En esa interrelación con Galicia, la creadora también incorporó por primera vez en sus piezas obras de otros artistas; por ejemplo, fotografías tomadas por la catalana Anna Turbau a finales de los año 70, así como piezas descatalogadas de Cerámicas do Castro y de Sargadelos. Para recibir al visitante, Jubelin realizó una intervención caligráfica en la ventana del museo con tinta blanca tomando versos de A desvértebra (Chan da Pólvora), de Ana Romaní.

Todo esa interlocución con el territorio que establece la artista Narelle Jubelin en este proyecto también se liga a sus anteriores series de trabajo. Especial protagonismo tienen las obras que había creado para la muestra Shumakon hace dos décadas en Jerusalén durante la segunda intifada. Precisamente, sobre el suelo del vestíbulo del CGAC, la creadora australiana hace referencia a la franja de Gaza a partir de las imágenes obtenidas por satélite que documentaban los resultados de la ofensiva israelí a lo largo de cincuenta días durante el verano del 2014. Una representación para la que emplea embalajes de cartón y textil tejido.

El proyecto expositivo, que se extiende por el vestíbulo y la primera planta, también establece un diálogo con el propio espacio museístico. Queda muy patente en la primera planta, donde la artista refleja el peso que supone esa mesa invertida en el techo diseñada por Siza en la proyección invertida de parte de una pieza audiovisual centrada en los lavaderos de Pinisqueira, Artes, Picaños y Sarela, además del cementerio de Bonaval. Un vídeo que Jubelin también liga a Anni Albers, pionera en el arte textil. Precisamente, en el trabajo de la artista australiana está muy presente el bordado, con el que reinterpreta otras obras o documentos fotográficos. «Parte de mi trabajo es estar bordando», subrayó.

La muestra, según destacó la comisaria, Natalia Poncela, está organizada «por quendas», donde piezas de diferentes colecciones llegan a convivir. El director del CGAC, Santiago Olmo, explicó cómo el proyecto expositivo fue creciendo y pasó a ocupar más espacios del museo de los inicialmente previstos a raíz de ese trabajo con el territorio y su historia. Precisamente, el director xeral de Cultura, Anxo Lorenzo, resaltó que se trata de un proyecto expositivo muy ambicioso «e moi conectado con Galicia; houbo moito interese por imbricarse neste espazo con Bonaval, Santiago e os Camiños».