¿Una «Blancanieves» latina, con criaturas mágicas en lugar de enanitos y sin beso del príncipe?

Javier Becerra
Javier Becerra REDACCIÓN

CULTURA

Imagen de la película Blancanieves de 1937
Imagen de la película Blancanieves de 1937 .

Disney avanza que la nueva versión, protagonizada por Rachel Zegler, evitará los estereotipos tras las críticas del actor Peter Dinklage

26 ene 2022 . Actualizado a las 17:11 h.

La polémica surgió ayer cuando Peter Dinklage mostró su rechazo hacia la revisión en imagen real que Disney prepara sobre el clásico Blancanieves. «Son progresistas en un aspecto pero a la vez hacen esta puta historia retrógrada sobre siete enanos que viven juntos en una cueva», dijo durante una entrevista con Marc Maron en su podcast WTF. La reacción de la factoría fue inmediata. Anunció que se iban a evitar todos los estereotipos, adaptándose a la moral actual. Ya se sabía que la actriz de origen latino Rachel Zegler iba a interpretar al personaje principal. Pero todo apunta que los ajustes irán mucho más allá. 

Algunos medios americanos como The Wrap hablan de la posible sustitución de los siete enanitos por criaturas mágicas. Por ahora, los estudios simplemente se refiere a ello de modo genérico. «Para evitar reforzar los estereotipos de la película de animación original, estamos adoptando un enfoque diferente con estos siete personajes y hemos estado consultando con miembros de esta comunidad», indicó Disney en un comunicado.  Al respecto, Dinklage indicó que, pese a la elección de Zegler, hay mucho por cambiar: «Igualmente estás contando la historia de Blancanieves y los siete enanitos. Da un paso atrás y mira lo que estás haciendo. Para mí no tiene sentido».

La nueva versión de Blancanieves la dirige Marc Webb (The Amazing Spider-Man). Además de Rachel Zegler, participan en ella Gal Gadot que hace de la reina malvada y Andrew Durnap, que interpretará al príncipe. Con la declaración de intenciones de Disney y la presión que existe respecto al nuevo giro que debería dar el filme en el siglo XXI, el director se enfrenta al reto de mantener la esencia de la película original de 1937, uno de los grandes clásicos de Disney basado en el cuento de los Hermanos Grimm publicado en 1812.