Muere el fotógrafo Carlos Pérez Siquier, maestro en la utilización de los colores

R. C. ALMERÍA / COLPISA

CULTURA

Carlos Pérez Siquier, posando en la exposición que el Centro de Arte Museo de Almería (CAMA) y el Patio de Luces de la Diputación de Almería dedicaron a su obra en el año 2014.
Carlos Pérez Siquier, posando en la exposición que el Centro de Arte Museo de Almería (CAMA) y el Patio de Luces de la Diputación de Almería dedicaron a su obra en el año 2014.

Premio Nacional de Fotografía y renovador con el grupo AFAL, que él mismo fundó, revolucionó el arte de la profesión en España

14 sep 2021 . Actualizado a las 23:01 h.

Todo un artista, un genio del click, un maestro discreto para toda una generación de aficionados y profesionales que se dedican a congelar historias, momentos y sensaciones al que se le apagaron los focos. Carlos Pérez Siquier (Almería, 1930) falleció este martes en la ciudad que le vio nacer hace 90 años y donde llevaba hospitalizado varios días. Fotógrafo de ensueño, Premio Nacional de Fotografía y Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, abrió pronto los ojos a la luz cegadora del mar Mediterráneo. Su padre, aficionado a la fotografía, tenía un pequeño taller en la buhardilla de la casa familiar, y allí descubrió el niño la imagen revelándose sobre el papel. Como reza su reseña biográfica en el centro que lleva su nombre, un anejo dedicado a la fotografía en el Museo Casa Ibáñez de Olula del Río -inauguró la ampliación hace poco-, con 17 años cayó en sus manos un ejemplar de la revista francesa Cine-Photo Magazine, editada por el grupo Les 30x40. Ahí, una fotografía humanista comprometida con la realidad, auténtica y poética le marcó profundamente.

En 1950 finalizó sus estudios de fotografía en la Escuela de Arte de Almería. Ya en 1956 comenzó su mítica serie La Chanca y de la mano de José María Artero funda AFAL, revista y grupo que revolucionará el panorama fotográfico español, lastrado por aquel entonces por un tardopictorialismo y un «salonismo» verdaderamente decadentes. AFAL aglutinó a los jóvenes fotógrafos españoles más interesantes e innovadores del momento y con justicia es considerado hoy el movimiento de renovación más importante de la historia de la fotografía española.

Vanguardia pictórica

El documentalismo de AFAL tuvo en La Chanca -un barrio en los arrabales de Almería dejado de la mano de dios- uno de sus máximos ejemplos de autenticidad, emparentado en ciertos aspectos con el neorrealismo italiano. Sin abandonar nunca el purismo técnico y conceptual que le caracteriza, el paso al color supuso para Carlos Pérez Siquier un cambio profundo que lo desmarcaba del resto de compañeros de generación, hasta incluso ser considerado por algunas series como La playa uno de los grandes pioneros a nivel internacional.