El mosaico romano de Panxón que podría volver a casa 200 años después

carlos portolés / H. J. P. REDACCIÓN / LA VOZ

CULTURA

Reproducción del mosaico romano de Panxón (en el centro de la imagen).
Reproducción del mosaico romano de Panxón (en el centro de la imagen).

Una asociación negocia la repatriación de la pieza, ahora en Nueva York

15 sep 2021 . Actualizado a las 05:05 h.

Un pez junto a dos almejas. Esta es la estampa que dibuja el mosaico romano del siglo II. que fue encontrado en Panxón (Pontevedra) en tiempos decimonónicos. Cuentan que lo descubrió, fortuitamente, la familia Puga. Después se lo agenció la familia Blanco-Cicerón, que acabaría vendiéndolo al mejor postor. Por desgracia, la puja más alta vino del otro lado del Atlántico. La obra milenaria puso rumbo a las Américas, donde permaneció perdida durante décadas.

La historia se mantuvo estática hasta que, hace unos años, Gonzalo Fernández-Turégano se topó de bruces con el mosaico en la ciudad de Nueva York. Formaba parte de la colección privada de Carlton Hobbs. González-Turégano, al reconocer la pieza, se decidió a materializar su devolución a Galicia, lugar del que nunca debió salir. Junto a muchos otros colaboradores, fundó la Asociación para la Repatriación del Mosaico Romano de Panxón. La organización sin ánimo de lucro ha comenzado una ambiciosa campaña de recaudación para cubrir los gastos de la recuperación de la obra. El monto total de la operación se estima en 58.000 euros, lo que incluiría el pago al actual propietario y los costes de envío desde Londres hasta Galicia. El trayecto desde Nueva York hasta Londres correrá a cargo de Carlton Hobbs. Según relata la asociación, el poseedor actual de la pieza se ha mostrado extraordinariamente solícito y colaborativo. Al simpatizar con la causa de la extradición, ha accedido a hacer una rebaja considerable en el precio del grabado y a firmar un contrato de precompra.

Ahora, la tarea es una carrera contra reloj para acumular la elevada cantidad exigida. Municipios de toda la comunidad se están volcando para conseguir el objetivo. Casi todo el dinero recaudado hasta la fecha proviene de pequeñas aportaciones de los vecinos de la zona, que se muestran muy favorables a que el mosaico vuelva a casa casi doscientos años después.