El Consello da Cultura Galega defiende la «gobernanza participativa» del patrimonio cultural gallego

Joel Gómez SANTIAGO / LA VOZ

CULTURA

La gobernanza participativa contribuiría a solucionar conflictos en zonas como el Castro, en Vigo (en foto de archivo), donde confluyen diversos intereses
La gobernanza participativa contribuiría a solucionar conflictos en zonas como el Castro, en Vigo (en foto de archivo), donde confluyen diversos intereses Oscar Vazquez

Presenta propuestas de consenso, entre las que destaca la recomendación de que se elabore un Plan Autonómico Patrimonial y promover la educación de la ciudadanía

23 jul 2021 . Actualizado a las 13:39 h.

El Consello da Cultura Galega defiende la «gobernanza participativa» del patrimonio cultural gallego, en la línea de la Unesco y del Consejo de Europa. «De momento non se dá» esa situación, afirmó Rebeca Blanco-Rotea, coordinadora del Foro Patrimonio e Sociedade de la institución, quien presentó su conclusiones y una guía práctica. Incluye propuestas de consenso elaboradas por especialistas de diferentes ámbitos de la sociedad gallega con relación con el patrimonio, quienes trabajaron durante más de año y medio en el tema; además de los tres partidos representados en el Parlamento de Galicia y expertos del exterior referencia. Entre sus principales conclusiones están además que se elabore un Plan Autonómico Patrimonial y considerar clave la educación de la ciudadanía sobre el patrimonio, además de reclamar dotación presupuestaria para potenciar este sector.

Rosario Álvarez, presidenta del Consello da Cultura Galega, destacó que se haya elaborado una metodología propia con el objetivo de «conciliar intereses contrapostos». El patrimonio es un «tema complexo» y «fonte de conflitos», y el objetivo de esta iniciativa fue potenciar la protección de los bienes patrimoniales, resaltó.

Rebeca Blanco-Rotea destacó el consenso alcanzado, que no hubo en el año 2016 para aprobar la Lei do Patrimonio Cultural de Galicia, recordó. Respecto a la propuesta de gobernanza participativa puso como ejemplo el Castro de Vigo, en torno al que confluyen diversos intereses: consistiría en trabajar con las comunidades locales e integrarlas, atender sus demandas y actuar para resolver las necesidades que se planteen sobre ese entorno. Se trata, precisó, de «incluir á sociedade no que teña que ver co patrimonio».