La Ribeira Sacra aplaza la carrera a patrimonio de la humanidad

Carlos Cortés
Carlos Cortés MONFORTE / LA VOZ

CULTURA

Panorámica de la Ribeira Sacra en la zona de los viñedos de Doade tomada el pasado octubre desde el mirador de As Penas de Matacás
Panorámica de la Ribeira Sacra en la zona de los viñedos de Doade tomada el pasado octubre desde el mirador de As Penas de Matacás ALBERTO LÓPEZ

La Xunta y el Gobierno central renuncian a votar su candidatura este año

04 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La Xunta y el Gobierno español renuncian a presentar este año la candidatura de la Ribeira Sacra a patrimonio de la humanidad. La decisión fue adoptada este jueves, después de que la Consellería de Cultura y la embajada de España ante la Unesco recibiesen un informe previo negativo elaborado por el comité evaluador de la Unesco, un organismo formado por colaboradores de esta institución internacional que se encarga de revisar las candidaturas antes de su pase a la votación final.

Esta votación iba a celebrarse a finales de junio en la ciudad china de Fuzhou y técnicamente este informe negativo no impedía que la candidatura de la Ribeira Sacra siguiese adelante y se sometiese a votación en esta reunión anual del comité de patrimonio mundial de la Unesco. Sin embargo, la Consellería de Cultura y la embajada de España ante la Unesco están de acuerdo en que lo más prudente es dar un paso atrás, hacer las revisiones que sean precisas en la documentación de la candidatura y volverlo a intentar más adelante.

La decisión la dio a conocer la Consellería de Cultura a última hora de la mañana, tras una reunión en París entre el titular de ese departamento, Román Rodríguez, la secretaria xeral de Patrimonio, María del Carmen Martínez Insua, y Juan Andrés Perelló, el embajador español ante la Unesco. Los tres acababan de recibir el informe del denominado comité evaluador, un organismo consultivo que se encarga de revisar las propuestas presentadas.

El conselleiro explica que los peros de este comité evaluador se centran en la falta de una explicación que ponga en contexto la existencia de los embalses construidos en los ríos Sil y Miño entre las décadas de los años 50 y 60, y las consecuencias de los procesos de desacralización del territorio de la Ribeira Sacra tras la desamortización eclesiástica del siglo XIX, que provocó el cierre y el paso a manos privadas de algunos monasterios.

En todo caso, tanto Román Rodríguez como Juan Andrés Perelló insisten en quitarle importancia a esta decisión. Los dos sostienen que se trata de ser prudentes y, en vez de seguir adelante con la presentación de la candidatura, hacer un alto para reforzarla. «La Ribeira Sacra y el trabajo que hay detrás de esta candidatura -dice el embajador español ante la Unesco- merecen no ir deprisa, sino reabrir el diálogo ante el órgano consultivo de la Unesco y defender aquellos aspectos que pueden estar confusos y que a nuestro juicio no han sido apropiadamente valorados». Por su parte, el conselleiro cree que hay que ver en este aplazamiento «unha oportunidade para fortalecer e seguir mellorando aspectos que permitan acreditar con toda a forza os valores excepcionais da Ribeira Sacra».