El Premio Novela Europea suma nueva distinción para obras traducidas a otras lenguas europeas

CULTURA

Presentación de las novelas finalistas de las secciones de traducción del Premio Novela Europea
Presentación de las novelas finalistas de las secciones de traducción del Premio Novela Europea Sandra Alonso

Creaciones de Ledicia Costas, Arantza Portabales y Pedro Feijoo compiten en la modalidad de lengua gallega, mientras que Irene Solá, Andrés Neuman y Almudena Grandes lo hacen en otras lenguas oficiales del Estado

11 mar 2021 . Actualizado a las 18:04 h.

 

El Premio Novela Europea Casino de Santiago da un paso más y también distinguirá las mejores creaciones literarias traducidas a otra lengua europea. Un proyecto que la pandemia retrasó, pero que ahora ya tiene a los seis finalistas. En este caso, habrá dos modalidades: lengua gallega y otras lenguas del Estado.

En la literatura gallega las finalistas son Deixe a súa mensaxe despois do sinal (Galaxia), de Arantza Portabales; Infamia, de Ledicia Costas (Xerais); y Un lume azul (Xerais), de Pedro Feijoo. En la modalidad de otras lenguas oficiales del Estado, las aspirantes son Canto jo i la muntaya balla (Anagrama), de Irene Solá; Fractura (Alfaguara), de Andrés Neuman; y Los pacientes del doctor García (Tusquets), de Almudena Grandes.

Con esta distinción a las mejores novelas traducidas a otras lenguas europeas, el Casino de Santiago pretende «recuperar o proxecto lingüístico da Unión Europea de potenciar a todas as linguas ao mesmo nivel», destacó Ubaldo Rueda, presidente del colectivo. Así, indicó que se trata de apoyar la traducción como vehículo de transmisión de la cultura y de las distintas lenguas europeas. De esta forma, las obras premiadas en esta modalidad se sumarán a Lluvia fina (Tusquets), de Luis Landero, y El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes (Impedimenta), de la autora moldavo-rumana Tatiana Tîbuleac, que fueron las ganadoras de la decimoquinta edición del Premio Novela Europea. Todos los premios serán entregados en un acto en cuanto la pandemia lo permita.

Al igual que en la modalidad general del Premio Novela Europea, habrá votación del público, que pretenden extender más allá de Santiago. De esta forma, están previstas urnas, además de en Santiago y otros puntos de Galicia a través de las bibliotecas de la Xunta y El Corte Inglés,  en Salamanca, Toledo, Tudela y Logroño, entre otros puntos.Si es posible debido a la pandemia, llegarán a otros países, como Francia, Portugal y Rusia. Desde la organización prevén que las votaciones comiencen después de Semana Santa, aunque todo dependerá de la situación sanitaria. El secretario xeral de Política Lingüística, Valentín García, destacó que la iniciativa permite visibilizar el gallego «cara o mundo enteiro».

Los aspectos más destacados de las novelas fueron desgranados por diferentes miembros del Casino y colaboradores con la iniciativa. El librero Antón Pedreira destacó de Infamia, de Ledicia Costas, que es una «novela moi poderosa e moi aditiva [...] Recomendeina e seguireino facendo». Por su parte, Milvia Varela, se refirió a la obra de Arantza Portabales, Deixe a súa mensaxe despois do sinal, como una novela «fácil de ler, que mantén o interese do lector ata o final, fresca e dura por momentos». Apuntó, además, que se puede encontrar paralelismos con la actual situación por el covid. De «novela negra estremecedora» calificó Marian Rey Un lume azul, de Pedro Feijoo, incidiendo en que «mantén a tensión durante todo o relato, sen dar tregua».

En cuanto a la categoría de otras lenguas del Estado, en el caso de Fractura, de Andrés Neuman, la directiva del Casino Maribel Martín destacó la sensibilidad con la que se relata la vida de un superviviente de la bomba atómica de Hiroshima, apuntando a su «impresionante narración» y a la «reflexión sobre o comportamento humano, como se vive e como se esquece». En el caso de Los pacientes del doctor García, de Almudena Grandes, Laura Lorenzo incidió en la manera en la que la autora conecta acontecimientos reales y desconocidos de la Segunda Guerra Mundial y el franquismo». Por último, María Baleato calificó de «novela sorprendente» Can jo y la muntaya balla, de Irene Solá. Una obra en la que se mezclan «lendas extraídas da mitoloxía catalana coas creacións froito da impaxinación da propia autora».