«Uno para todos»: El aula como lugar de integración y perdón

El segundo filme de David Ilundain acierta con su retrato de un maestro de primaria y sobresale entre otras películas de corte social y educacional


Al inicio de Uno para todos, un profesor interino al que han avisado intempestivamente de su nuevo destino, aparca su vida «de paso» frente a una escuela de un pequeño pueblo, donde deberá hacerse cargo del aula de sexto de primaria. En este aula pronto destaca la ausencia de un alumno enfermo, cuya vuelta a las clases, y todo lo que ello desencadena en sus compañeros, conformará el nudo de la trama.

Segundo trabajo de David Ilundain tras la muy estimable B (de Bárcenas), esta película destila un aroma a producción francesa de corte social y educacional (ahí están La clase y otros tantos ejemplos de éxito en el país vecino), con estética documental, guion naturalista y actores impecables.

Pero es su tratamiento de la figura del profesor (tan alejado de otros «profesores coraje» habituales en filmes de este corte), y el giro de guion tras la incorporación del niño, lo que hace que esta película pueda marcar diferencia con otras del mismo estilo y que, aún conteniendo lugares comunes, algún que otro arquetipo, y cierto «buenismo» en su resolución, sobresalga sobre otras propuestas y valga la pena su visionado. 

Retrato realista

Uno para todos es un retrato realista de la precariedad de un profesor interino, así como del microcosmos de un aula actual, con temas tan acorde a los tiempos como el bullying, la diversidad o la enfermedad infantil. El aula es concebida como un lugar de doble aprendizaje; por un lado de conocimientos y materias, por otro, de valores tan fundamentales como la integración, el compañerismo y, sobre todo, el perdón. Y con todo ello se hace una puesta en valor de la labor de los maestros y de la educación pública, en un momento como el actual, en el que la incertidumbre y medidas están poniendo en boca de todos un tema tan esencial como es el de la enseñanza.

Película pues muy recomendable tanto para los chavales como para su padres. Y en general, para todos aquellos que entiendan que sin una buena base -en casa y en la escuela- la formación y desarrollo de los futuros individuos integrantes de esta sociedad, va a ser desde luego muy difícil.

«Uno para todos»

España, 2020

Director: David Ilundain

Intérpretes: David Verdaguer, Patricia López Arnaiz, Clara Segura, Ana Labordeta

Drama

94 minutos

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